Junio deja en Córdoba un mes mucho más seco y caluroso de lo habitual
El cambio climático está generando en la provincia de Córdoba que las noticias por calor o, incluso, inundaciones en otras épocas del año sean cada vez más frecuentes, y así se ha vuelto a demostrar. Según los datos que ha recopilado la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) que depende de la Junta de Andalucía, la extensión cordobesa ha experimentado un comportamiento climático que se aleja de las medias registradas en las últimas décadas.
En primera instancia, la temperatura media ha subido en líneas generales en toda la provincia de Córdoba, ya que la extensión alcanzó los 26,77 ºC, lo que supone un incremento aproximadamente de más de 2,70 ºC sobre el valor histórico de referencia. Esta cifra representa una variación al alza del 11,22 %, situando a la provincia entre las zonas con las anomalías térmicas más acusadas de toda Andalucía durante este inicio de verano.
Siguiendo el hilo del aumento del termómetro, el dato más relevante de este mes de junio se encuentra en la temperatura media de las máximas, donde Córdoba ha liderado el ranking regional con 35,71 ºC. Este valor representa un ascenso notable de más de 3,70 ºC respecto a la media histórica de 32,01 ºC.
Un calor que fue ganando intensidad de manera progresiva durante el mes, como ya se preveía. La segunda quincera fue mucho más calurosa que la primera, confirmando así la tendencia de que julio ha comenzado con unas temperaturas más que altas. Además, el mapa de temperaturas máximas de la región refleja que amplias zonas del valle del Guadalquivir y áreas del interior cordobés se mantuvieron de forma persistente en un rango de entre 33 y 37 ºC.
Las noches tampoco ofrecieron un alivio térmico, ya que la temperatura media de las mínimas se situó en 17,48 ºC. Este valor supera en un 10,48 % el registro histórico de 15,82 ºC, lo que indica que el episodio cálido afectó de manera integral a todo el ciclo diario, dificultando el enfriamiento nocturno en la provincia.
Las lluvias brillan por su ausencia
En el apartado de precipitaciones, el balance es notable, ya que solo se recogieron 0,63 milímetros de lluvia en todo el mes. Frente a una media histórica para junio de 7,83 mm, este acumulado supone un déficit del 91,89 %, calificando el mes como muy seco para el campo cordobés.
Tanto es así que estas lluvias fueron tan localizadas e irregulares que carecieron de capacidad para modificar el carácter seco del periodo. No obstante, el informe técnico de la RAIF aclara que el balance total del año agrícola en la provincia todavía se mantiene en niveles favorables y por encima de un año medio. Este superávit, logrado gracias a la generosidad de las lluvias durante el otoño, el invierno y el inicio de la primavera, es lo que está permitiendo a las explotaciones cordobesas resistir este inicio de verano tan riguroso.
0