Córdoba no llega a la mitad del objetivo de potencia instalada para vehículos eléctricos de 2026
La provincia de Córdoba actualmente en una situación complicada en cuanto a la transición energética dentro del apartado de vehículos eléctricos. Tal y como aparece en el último barómetro de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la extensión cordobesa no ha logrado alcanzar ni el 50% de los objetivos de potencia instalada para el año 2026. Una situación que contrasta con el avance de otras 22 provincias españolas que ya han cumplido o superado sus metas para dicho periodo.
En el ámbito municipal, la capital cordobesa cuenta con un total de 60 puntos de recarga destinados a vehículos eléctricos. A pesar de contar con esta red inicial, la capacidad de potencia disponible en provincia sigue siendo insuficiente para cumplir con las exigencias del paquete de medidas 'Fit for 55' de la Comisión Europea. De hecho, está a la cola como provincia si se compara con el resto del territorio español.
El Barómetro de la Electromovilidad de la ANFAC que corresponde al segundo trimestre de 2026 ha subrayado que existe una brecha considerable entre diferentes territorios. Mientras que la media nacional ha conseguido alcanzar el 67% del objetivo de potencia instalada, Córdoba permanece en el grupo de las diez provincias con menor desempeño. Esto ha sido determinado después de usar una metodología que estima que son necesarios 3 kW de potencia por cada vehículo eléctrico puro y 2 kW por cada híbrido enchufable en el parque automovilístico.
Los datos en Andalucía que discrepan con los nacionales
Por otro lado, y si se miran los datos a nivel regional, Andalucía presenta un indicador de infraestructura de recarga de 14,1 puntos, situándose por debajo de la media española de 15,4. La disparidad en el desarrollo de la red es evidente, con una mayor concentración de puntos en grandes ejes de transporte y zonas costeras.
Uno de los problemas técnicos que lastra a la provincia es la calidad de los puntos disponibles. En España, el 68% de la red de acceso público es de baja potencia, lo que implica tiempos de carga mínimos de tres horas. De hecho, uno de los principales objetivos es fomentar el uso del coche eléctrico en viajes vacacionales, como los 104 millones de desplazamientos previstos este verano, es imprescindible de los principales corredores electrificados.
Además, existe una paradoja que afecta a todo el territorio nacional: la presencia de cargadores instalados que no funcionan. Se estima que hay 17.821 puntos de recarga que están fuera de servicio por mal estado o por falta de conexión a la red eléctrica.
Además, los obstáculos administrativos siguen representando una de las barreras principales para el desarrollo de esta tecnología. Además, la red de alta potencia se considera fundamental para la adopción generalizada del vehículo eléctrico en trayectos de larga distancia. Estos cargadores permiten recuperar la autonomía en apenas 15 o 30 minutos, cosa que Córdoba tiene un déficit notable, ya que solo cuentan con seis instalaciones de esta índole.
Además, existe una paradoja que afecta a todo el territorio nacional: la presencia de cargadores instalados que no funcionan. Se estima que hay 17.821 puntos de recarga en España que están fuera de servicio por mal estado o falta de conexión a la red eléctrica. Si estos puntos estuvieran operativos, la red pública nacional aumentaría casi una cuarta parte, llegando a las 74.503 unidades.
De cara al futuro, el objetivo nacional para 2030 es alcanzar los 300.000 puntos de recarga públicos, partiendo de los más de 56.000 actuales. España se sitúa todavía 13,2 puntos por debajo de la media europea en el indicador global de electromovilidad. Córdoba tiene ante sí el reto de acelerar su despliegue y no quedarse atrás.
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