UD Las Palmas - Córdoba CF
El Córdoba CF honra a Adamuz con una victoria heroica en el Gran Canaria
El mejor homenaje posible es una victoria, y el Córdoba CF honró la memoria de las víctimas de Adamuz con un triunfo de carácter, sufrimiento y vértigo en el Estadio de Gran Canaria. En un partido que fue una montaña rusa emocional, los blanquiverdes golpearon dos veces en un inicio eléctrico para luego sobrevivir al asedio de una UD Las Palmas que nunca se rindió. Fue un duelo de porteros, de ocasiones falladas y de un final agónico donde el Córdoba perdonó la sentencia desde los once metros y vio cómo el VAR anulaba el gol de la tranquilidad en el descuento, obligando a pedir la hora hasta el minuto 100. Tres puntos de oro y luto que dejan a los de Ania a las puertas de la zona noble.
Iván Ania agitó el árbol y la apuesta no tardó en dar réditos, con el debut de Trilli en el lateral y Diego Bri en el extremo. Aunque el inicio fue un monólogo de presión asfixiante de los locales, que ahogaron la salida de balón califal, el Córdoba encontró oro precisamente aprovechando esa presión. A los diez minutos, un robo de Jacobo tras pérdida de Loiodice habilitó a Fuentes, que marró el mano a mano, pero el rechace cayó a los pies de un Diego Bri que, con sangre fría, recortó y definió al palo corto. El golpe dejó 'grogui' a los canarios y, sin tiempo para parpadear, llegó el segundo. Apenas tres minutos después, Iker Bravo se equivocó en la descarga, el Córdoba robó de nuevo y, con una contra eléctrica, Carracedo sirvió un balón raso para que Adri Fuentes pusiera la bota y el 0-2 en el luminoso. En un cuarto de hora, el Córdoba había dado una lección de eficacia clínica.
Sin embargo, Las Palmas es un gigante herido que reacciona por puro talento. Con el marcador en contra, apareció la magia de Jonathan Viera para poner orden en el caos. En el minuto 17, el '21' amarillo inventó un pase al espacio para la carrera de Marvin Park, quien logró sacar un pase atrás en forma de recorte para que Ale García cruzara el balón a la red, recortando distancias y bajando la euforia de los califas. De hecho, el gol espoleó a los locales y convirtió el choque en un combate de boxeo sin guardias. El partido se rompió, con imprecisiones fruto de la velocidad y llegadas en ambas áreas que mantenían el pulso acelerado, pero sin acabar de definir con claridad.
Aun así, el tramo final del primer acto fue un carrusel de “uy” en la grada. Sintes tuvo que irse al suelo para evitar el empate de Ale García con otro pase de la muerte, mientras que el Córdoba contestaba con transiciones letales. Horkas voló para sacar una mano prodigiosa a un remate del propio Sintes -invalidado posteriormente por fuera de juego- y Diego Bri acarició el tercero en una vaselina que se marchó fuera, también anulada por falta previa. Con Viera intentándolo en solitario e Iker Álvarez blocando con seguridad, el pitido del descanso llegó como un necesario respiro para dos equipos que se habían dejado el alma en una primera parte de fútbol total.
El paso por vestuarios no bajó las pulsaciones, sino que convirtió el partido en un duelo directo entre delanteros y guardametas. Las Palmas avisó primero con un tiro cruzado de Manu Fuster, pero fue el Córdoba quien tuvo la sentencia en sus botas en una acción clamorosa. Iker Álvarez, con un saque en largo, habilitó a Fuentes, que ganó la pugna física a Marvin Park y se plantó completamente solo ante Horkas. Con todo el tiempo del mundo para definir, el delantero perdonó lo imperdonable y el meta local salvó el 1-3 con el pie. La réplica no tardó en llegar: Iker Álvarez se disfrazó de santo para volar a la escuadra y evitar el empate tras un cabezazo de Barcia en el 62'.
Con el partido roto, Ania movió ficha para dar oxígeno y velocidad, propiciando el regreso de Adilson Mendes 328 días después de su lesión, junto a la entrada de Percan. El portugués fue un puñal inmediato, pero la falta de puntería seguía condenando a los blanquiverdes. El mismo Percan, tras un pase filtrado de Isma Ruiz, volvió a toparse con un Horkas inmenso en el mano a mano en otra acción clamorosa fallada por el cuadro califa. El partido se jugaba en el alambre: el Córdoba perdonaba a la contra y Las Palmas asustaba con un gol anulado a Jesé por milímetros y otro disparo de Ale García que obligó a intervenir de nuevo al meta andorrano.
Pero, por si fuese poco, el desenlace del duelo fue de auténtica locura. Adilson, imparable al espacio, provocó un penalti y la roja directa a Barcia en el 84'. Parecía el jaque mate, pero Horkas completó su exhibición deteniendo la pena máxima con una gran mano y manteniendo con vida a los suyos. Con Las Palmas volcada a la desesperada y con un jugador menos, el Córdoba creyó cerrar el partido en el 93' con un gol de Pedro Ortiz tras cesión de Percan. Sin embargo, el colegiado anuló el tanto tras revisión confusa falta previa, a pesar de que le dio el balón a los blanquiverdes, añadiendo más duda y dramatismo a un descuento eterno que se fue hasta el minuto 100.
No acabaría ahí la agonía, puesto que apenas unos instntes después, Percan volvería a anotar el 1-3 pero el colegiado volvería a anular el gol, ahora por fuera de juego. Sea como fuere, finalmente, el pitido final confirmó una victoria balsámica y merecida. El Córdoba CF suma 35 puntos y se coloca momentáneamente a solo uno de la zona de play off, reponiéndose del tropiezo ante el Málaga. Por su parte, la UD Las Palmas encadena su segunda derrota consecutiva y ve cómo se le escapa el tren del ascenso directo. Tres puntos que viajan a Córdoba con una dedicatoria especial al cielo de Adamuz.
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