La agresión al árbitro de 15 años termina en faltas

Francisco Montes, de rojo, en la salida de los Juzgados | ÁLVARO CARMONA
El juicio se celebra con revuelo mediático, con el presunto agresor "muy contento" y el joven colegiado "agobiado" | La sentencia se conocerá en dos semanas

De nuevo con revuelo mediático en las inmediaciones del Juzgado Número 3 de la Audiencia Provincial se ha celebrado el juicio por la presunta agresión de Francisco Montes, presidente del Calahorra, al joven árbitro de 15 años Guillermo Ávila, durante el partido de alevines entre el Salvador Allende y el citado club en el campo de la barriada de Fátima. Tras más de una hora de sesión ante la juez Relaño, con comparecencia de varios testigos, el juicio quedó visto para sentencia. Se espera un veredicto para dentro de dos semanas, aunque ya quedó claro que la condena no será por delito sino por faltas de "lesiones, amenazas y vejaciones", con una pena solicitada por la acusación de dos meses de multa a razón de 12 euros al día para el presidente del Calahorra. El delegado de este club, Francisco Cerezo, señalado por el árbitro en el acta, ha salido sin cargos y declaró en las puertas del juzgado que tanto él como el presidente presentarán una denuncia por injurias contra el árbitro.

Guillermo Ávila salió de la vista "muy agobiado" y se marchó rápidamente. El abogado de la defensa no quiso realizar declaraciones, algo que sí hizo el de la acusación, Juan José Guerrero, quien admitió que intentaron que la calificación de los hechos fuera delito "pero la jueza no lo ha admitido". No se tuvo en cuenta, según Guerrero, el informe de la Clínica del Deporte y sí el dictamen del forense, que refleja "una baja de dos días" tras "un reconocimiento verbal", algo que "no entendemos porque aún está bajo tratamiento y con collarín ortopédico".

El árbitro estuvo respaldado en el juicio por el asesor jurídico de la Federación Andaluza de Fútbol, Ángel María Prados, quien dijo que su presencia obedecía a "querer concienciar a los poderes públicos de que la violencia hay que erradicarla no sólo con medidas deportivas, sino también legislativas y judiciales. Este tipo de espectáculos no podemos consentirlos". Los testigos que se presentaron no confirmaron los hechos relatados por el árbitro en el acta y hubo versiones contradictorias.

El acusado, Francisco Montes, salió del juzgado "muy contento" porque "se ha visto que todo lo que se contaba no era así". El presidente del Calahorra no quiso extenderse en sus apreciaciones, aunque realizaba gestos de satisfacción. Sí se extendió mucho más el delegado de este equipo, Francisco Cerezo, inculpado en la declaración del árbitro y que salió "sin nada" del juicio. "Se ha visto cuál era la verdad. Ha quedado bastante claro. El colegiado se contradice. Nadie ha reconocido que fuéramos nosotros, porque los insultos podían venir de la grada. Sólo le piden pena al presidente del club", ha explicado el directivo del Calahorra, quien asegura que "el árbitro miente, porque ha hecho tres versiones distintas en la misma declaración". Según él, la denuncia del árbitro obecede a un incidente anterior que no se conocía. "Tuvieron una discusión antes y esas rencillas se vieron a lo largo del partido. Era porque el partido empezaba a las cinco y cuarto y a las cinco menos diez los chicos no tenían vestuario. Le dijo que quería que lo pusiera en el acta y el árbitro se negó. Paco se ha ido muy tranquilo. Ahora, por suerte, se ha demostrado. Los medios de comunicación nos habéis condenado antes del juicio, todos en general. Vamos a denunciar al árbitro por injurias", ha desvelado ante los periodistas.

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