Crónica

El Adesal, con la miel en los labios

Lance de un duelo ante el Liberbank en La Fuensanta.

Ninguna derrota puede ser comparada con aquella que sufriera ante el Morvedre algún mes atrás. Básicamente porque aquella supone aún tiempo después una complicación añadida en la tabla. Pero la sufrida este sábado es realmente dolorosa. Sobre todo por la forma en que se produce. El Adesal regresa de Gijón después de tener la miel en los labios, como se suele decir, ante un rival de envergadura como el Liberbank. Tales diferencias, sólo establecidas en la clasificación aunque también lo sean de potencial, no se perciben en esta ocasión en un encuentro en que el conjunto cordobés hiciera méritos para al menos sumar. De hecho, cede por la mínima tras gozar de una ventaja de tres goles bien entrada la segunda parte (23-22). Un período de dudas y una doble exclusión en los últimos minutos impiden el aldabonazo.

Tras la grata impresión del sábado anterior, en la misma cancha y ante idéntico rival, el Adesal saltó a la pista con más ánimo si cabe que entonces. Ni siquiera quiso hacer caso a las bajas con que cuenta, que son varias y de importancia. Aunque esta vez su adversario también sufría con la presencia de integrantes en la enfermería. Sea como fuere, el Pabellón de La Arena estaba preparado para otro partido interesante, mucho más de lo que pudiese marcar la clasificación. Fue el Liberbank Gijón el primero que tomó ventaja en el electrónico merced a un gol de María Palomo que quedó muy solo tras el parcial inaugural. A partir del minuto 5, el equipo de Rafa Moreno dio un paso adelante para empatar y después voltear el resultado. Y no sólo eso sino establecer una diferencia de dos tantos. Gleinys Reyes, Agus López y Andrea Roda colocaron al cuadro cordobés en una situación muy favorable.

Sin embargo, las jugadoras del conjunto cordobés no estuvieron todo lo acertadas que hubieran deseado en ataque posteriormente. Esto conllevó que el Liberbank Gijón no dejara escapar las oportunidades que tenía para ver puerta. Si bien es cierto que las asturianas tampoco gozaron de excesiva puntería. En cualquier caso, las gijonesas se sobrepusieron y cerraron el tercer parcial de nuevo con dominio del tanteador (4-3). La lucha de poder con alternancia de empate y mínima renta local terminó con un 7-5 que volvió a ser la mayor distancia hasta el momento en el choque. Pero María Palomo fue excluida y el Adesal disfrutó de dos minutos de superioridad. Las de Rafa Moreno no le supieron sacar rentabilidad y sólo fueron capaces de reducir diferencias. Aunque después consiguieron igualar otra vez. La pugna era atractiva y dejó un ajustado 9-8 al instante de acudir a vestuarios.

En la reanudación parecía no variar el guion de la contienda pero acabó por ocurrir. Aída Palicio anotó el 10-8 al paso por el minuto y medio y uno después Agus López volvió a estrechar el cerco en torno al cuadro asturiano. Todo parecía encaminado en los compases iniciales a otra batalla equilibrada, lo que no se produjo acto seguido con motivo de la exclusión de Andrea Roda. Al equipo de Rafa Moreno le tocó vivir en inferioridad y esto le costó una desventaja que fue la mayor del duelo: de tres (12-9). El conjunto cordobés recobró la igualdad numérica y al momento halló alivio en el electrónico gracias a Ángela Ruiz. Durante este tramo no se daba la oportunidad de minimizar daños en el tanteador, de forma que hubo que aguardar hasta el tercero de los parciales tras el descanso para que la ventaja del Liberbank volviera ser sólo de uno (14-13). En gran parte la brecha continuaba por la actuación en ataque de María Palomo, muy certera en sus lanzamientos.

Con todo, el enfrentamiento estaba bonito y el resultado, abierto. De ello dio muestra el Adesal en los siguientes minutos cuando empató y después se adelantó de nuevo después de más de media hora. Andrea Roda fue la encargada de anotar el 17-18, y tras un fallo ofensivo de las locales hizo además el 17-19. Quizá el Liberbank requería un tiempo muerto, que no solicitaba su entrenadora. Así, las cordobesas aprovecharon su buena dinámica para seguir por encima en el marcador. Con el 18-20, llegó al fin la bocina a solicitud de la técnica gijonesa. El equipo de Rafa Moreno tuvo opción de situarse tres arriba pero la desperdició. Fue en la primera que tuvo, ya que después sí abrió un poco más la distancia (18-21). Sin embargo, el nerviosismo surgió entre las representantes de La Fuensanta y éstas perdieron todo el terreno ganado (21-21). Esto llevó al preparador cordobés a reclamar su segundo tiempo muerto en cuestión de un minuto. Uno arriba, el Adesal sufrió una exclusión y con el empate a 22, otra, por lo que todo empeoraba para los instantes finales. Y en estos pudo suceder de todo, si bien el desenlace fue ingrato (23-22).

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6 de febrero de 2021 - 20:53 h