Un viaje poético: de los versos a los trazos

Pedro Peinado en el taller "Ilustrar un poema" de Cosmopoética | MADERO CUBERO

Las palabras cobran forma de dibujo. Un dibujo expresa tanto como las palabras. Ésa es la idea al menos de una corriente artística que estos días toma protagonismo con motivo del festival Cosmopoética. Dentro del amplio programa conformado para la decimocuarta edición del certamen se encuentra el taller Ilustrar un poema, que tiene como finalidad, precisamente, realizar un viaje poético entre dos tierras artísticas. Se trata de transitar de los versos a los trazos. En definitiva, la meta es mostrar el camino para que cada poema pueda obtener aspecto de imagen gráfica. Un trabajo del que sabe bien Pedro Peinado, que es el encargado de dirigir el curso en un espacio del centro Mateo Inurria.

En efecto, la Escuela de Artes Plásticas y Oficios Artísticos de Córdoba es el lugar en el que un total de trece personas aprenden a lo largo de esta semana cómo es posible dibujar pensamientos, emociones o cualquier otra idea a partir de lo que expone una poesía. "Intentamos ilustrar un poema. Hablamos de ilustración editorial, que la hay de muchos tipos. Un artículo de prensa, por ejemplo, pero también un poema, que da mucha más libertad. Al ser una cosa muy creativa, el ilustrador o la ilustradora también puede aportar algo al poema en sí", explica el propio Pedro Peinado sobre el objetivo que tiene el taller enmarcado en Cosmopoética 2017. Él, que actualmente participa de la Editorial Bandaáparte Editores, se desarrolla en el campo profesional del diseño gráfico y la ilustración.

Al tiempo que ofrece detalles sobre la actividad, varios inscritos al taller trabajan sobre diversos textos. Alguna de esas personas necesita leer de nuevo, pensar, imaginar e, incluso, observar. Ver lo que desea mostrar de los versos que tiene ante sí. Al final, ésta es otra forma de entender la poesía. "Claro, porque no sólo la interpreta, sino que la pasa por su tamiz. Tiene que extraer los conceptos básicos, más arraigados del poema para de una manera visualizaros y que se visualicen", señala Pedro Peinado. "Tienen un camino de introspección, que es bastante importante y que ayuda a ver un poema de otra forma, además requiere tu reinterpretación (la del espectador)", añade acerca de la labor de ilustrar una poesía.

Dentro de esa acción artística, por cierto, impera el carácter de superación. Por decirlo de alguna manera. "Lo importante es la forma de enfrentarse a una ilustración, de quitarse el miedo al folio o la pantalla en blanco, el hecho de poder extraer las ideas básicas de un texto y darle tu forma, reescribirla de alguna forma pero visualmente", indica Peinado en este sentido. Dicho de otro modo, lo que pretende transmitir "es que si quieren ser ilustradores tienen que persistir mucho en el trabajo personal e insistir en sus proyectos". "Esto les incentiva a quitarse el miedo, a coger profesionalidad, a relacionarse con el encargo, a cumplir con unos tiempos y unos tamaños. En definitiva, a atender una serie de exigencias que te da una publicación", continúa.

Si bien Peinado expone a la perfección el sentido de la acción artística, puede haber quien cuestione qué relación tiene ésta con la poesía. "Tiene que ver mucho, y este año más porque hay más actividades relacionadas con la ilustración. Es una especie de hermanamiento, pues la poesía y la ilustración están muy relacionadas", asegura el coordinador de Ilustrar un poema. Otra curiosidad posible es si al ver los trazos se leen los versos sin hacerlo. "Esto es un acto íntimo de cada autor. Es posible que veamos rasgos de ese poema, pero también que la interpretación de la persona (ilustrador) no sea la que esperabas. Pero eso es lo bueno, tener apertura y que cada uno aporte los matices para que la idea global se enriquezca", concluye Peinado, quien apunta que el reto es contar con dos ilustraciones de cada uno de los participantes del curso. Hasta el viernes tienen tiempo.

Etiquetas
stats