La Casa Árabe de Córdoba será declarada Bien de Interés Cultural como monumento
La sede de la Casa Árabe en Córdoba, ubicada en el inmueble conocido como La Casa Mudéjar, será declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento. Así lo establece la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, publicada en el Boletín Oficial del estado (BOE), por la que se incoa el expediente de esta declaración de protección del patrimonio.
En la descripción del edificio que justifica los valores que lo hacen merecedor de su declaración como Bien de Interés Cultural, se recuerda que la Casa Mudéjar-Casa Árabe se encuentra situada en la calle Samuel de los Santos y Gener n.º 9 y se trata de un inmueble que surge de la unión de cinco casas, enlazadas por galerías, pasadizos y escalinatas, cuatro patios y un torreón datados de entre los siglos XIV y XVI.
Diferentes investigadores estiman que el edificio principal fue construido en torno a 1500, añadiendo en este momento elementos de otras épocas como las arquerías mudéjares del patio de entrada, pertenecientes al siglo XIV. El inmueble presenta notables manifestaciones estilísticas y arquitectónicas propias del arte mudéjar. Entre ellas destacan arcos polilobulados y de medio punto de fábrica de ladrillo aplantillado, así como, capiteles de tradición califal y un destacado conjunto de pintura mural, que supone una excepcionalidad dentro del conjunto histórico de Córdoba.
Dentro de los diferentes programas decorativos son reseñables los motivos de ataurique, inscripciones en caligrafía árabe y las composiciones de lacería entre otros elementos ornamentales característicos de esta época. La arquitectura mudéjar constituye una de las manifestaciones más singulares de la Península Ibérica. Refleja la convivencia y la transferencia de conocimientos de una sociedad compuesta por un mosaico social y religioso como son la cultura islámica, cristiana y judía. Una convivencia que es especialmente significativa en la zona andaluza. En este sentido, el arte mudéjar no solo posee valores artísticos, sino que constituye un testimonio histórico y cultural del devenir político, social y cultural de la Península Ibérica. La Casa Mudéjar-Casa Árabe sirvió de vivienda de importantes linajes procedentes de Córdoba como son los Venegas y los Córdoba.
La familia de los Venegas, de origen portugués y judío se establece a inicios de la conquista de la ciudad ganando derecho de propiedad de diferentes tierras donde fundan su mayorazgo. Dentro de las propiedades de la familia se encuentra este edificio, aunque se desconoce con exactitud si perteneció al mayorazgo. Esta familia se asociará con los primeros linajes cordobeses a través de diferentes políticas matrimoniales que los vinculan con casas eminentes como son la de los Córdoba, los Cárcamo y Méndez Sotomayor.
A inicios del siglo XX, el edificio pertenece a doña Margarita Fernández de Córdoba y Doñamayor, quien alquila durante un largo periodo el espacio al Estado. En 1921 el inmueble pasa a albergar el Museo Arqueológico de Córdoba. En esta etapa se produce el descubrimiento de las pinturas murales por el arqueólogo Samuel de los Santos y Gener, en concreto, en 1928. Sobre la autoría de estas pinturas hay sostenido debate entre los historiadores e historiadores del arte. Los protocolos notariales del Archivo Histórico Provincial de Córdoba confirman la contratación a finales del siglo XV de dos pintores, Pedro Romana y Pedro Fernández por un tal Antonio de Córdoba para la decoración de su casa. Aunque se desconoce con exactitud si la contratación anterior se hacía para las salas situadas en la calle Velazquez Bosco, los investigadores coinciden en que la identificación de estos autores como responsables de estas pinturas es acertada desechando otras autorías previas que apuntaban a otro artista de renombre como es Bermejo.
Inmueble único de la arquitectura mudéjar
En 1972, la familia de los Fernández de Córdoba ofrece al Estado la venta del inmueble. Esta adquisición se formaliza por parte del Ministerio de Educación y Ciencia con el fin de albergar en su interior el Museo Etnológico y de Artes Populares de Córdoba, sin embargo, este museo no llega a inaugurarse. Durante este periodo se realizarán diferentes intervenciones en el edificio, debido a su deficiente estado de conservación. Dentro de la historia del edificio destaca la intervención realizada en 2011, a la que se le otorgó el premio Ciudades Patrimonio de la Humanidad», por el proyecto de rehabilitación y adaptación de la Casa Mudéjar e Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán que supuso la conservación de un inmueble clave y único de la arquitectura mudéjar de la ciudad de Córdoba, perteneciente al Conjunto Histórico de Córdoba declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
En la actualidad, el inmueble está gestionado por Casa Árabe, un consorcio institucional en el cual participa la Administración General del Estado a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEUEC), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía, la Comunidad Autónoma de Madrid y los Ayuntamientos de Madrid y Córdoba.
Desde su formación en 2006, Casa Árabe actúa como una plataforma y herramienta de diplomacia pública española y como punto de encuentro y cohesión con el mundo árabe. En resumen, actúa como una institución que fomenta los vínculos económicos, sociales y culturales, incluyendo el Centro de Lengua Árabe a fin de difundir el conocimiento, los diálogos interculturales y la mediación en los cambios sociopolíticos. La Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes considera que el bien reúne los valores históricos y artísticos necesarios siguiendo lo establecido en el artículo 1 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, a efectos de su declaración como Bien de Interés Cultural, y ha iniciado de oficio las acciones oportunas para llevar a cabo su protección legal, aumentar el conocimiento del bien y tomar las medidas adecuadas para su correcta conservación.
Por todo lo cual, se considera que está justificado su reconocimiento como Bien de Interés Cultural, de acuerdo con la normativa vigente y a efectos de que se garantice la adecuada preservación de este y su entorno. Ahora se abre un periodo de información pública sobre el expediente para esta declaración de protección patrimonial.
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