El humor surrealista de Faemino y Cansado se muda al Góngora

Imagen promocional de Faemino y Cansado
El teatro acoge '¡Como en casa ni hablar!', para las que ya están agotadas las localidades para las dos funciones programadas

El Teatro Góngora abarrotado, con todas las localidades agotadas desde hace semanas para las dos funciones programadas -viernes y sábado-, recibe este fin de semana a los humoristas Faemino y Cansado, que traen a Córdoba su último espectáculo ¡Como en casa ni hablar!

Su nueva propuesta continúa fiel a la exitosa y personal trayectoria de la pareja de cómicos: humor absurdo, inteligente, surrealista y con altas dosis de originalidad. Pocas veces, dice la descripción del montaje, el nombre de un espectáculo cumple tan perfectamente con la premisa de manifestar los sentimientos de unos creadores: ¡Como en casa ni hablar! Con su nuevo trabajo consiguen, añade la nota explicativa, "la extramadurez, porque la madurez ya la alcanzaron hace bastantes años".

Y ¿qué pretenden con su última creación?, pues, más que pretender nada, lo que les gustaría es "que la gente riera al menos 23 veces y que al salir del teatro fueran mejores personas y encontraran el sentido de la vida". Ahí es nada. Para alcanzar este objetivo utilizan 26 frases de contenido hilarante desperdigadas a lo largo de la representación, lo que, dado que sólo buscan 23 carcajadas, hace pensar que o tratan de cubrirse las espaldas por si falla alguna risotada, o se trata de un extra o bonus track.

Concretando, explican, ¡Como en casa ni hablar! consiste en parodias del cómico "lasvegiense" -de Las Vegas-, del mimo "circosoliense" -del Circo del Sol-, de la atracción "cruceriense" -los habituales shows de los cruceros-, y del "cuentachistiense"

el cuenta chistes de toda la vida-... todo ello aderezado con mucho salero para delicia de su legión de admiradores, entregados por completo a la singular forma de hacer reír que tiene el dúo.

Faemino y Cansado, madrileños de Carabanchel, amigos desde 1980, con más de treinta años de carrera, se declaran fervientemente partidarios de la carcajada frente a la sonrisa: "La sonrisa

dicen- no va con nosotros, nos oponemos a ella de manera radical. El humor debe buscar la carcajada, que es revolucionaria, ácrata, primaria y burra. Lo de la sonrisa y la carcajada es como lo del erotismo y la pornografía; sobra decir que nosotros nos quedamos con la pornografía".

Aseguran que en tiempos de crisis el humor es como un bálsamo, una especie de terapia que ellos aplican incorporando a sus creaciones un toque de cosmopolitismo, de sofisticación. En este sentido, citan la influencia en sus inicios de humoristas como los Monty Python o Tip y Coll y, en general, de "todo aquello que tenga un toque poético, que se vaya un poco de la literalidad: el absurdo, lo surrealista, el punto de fuga".

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31 de enero de 2014 - 06:00 h
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