TALENTO CAPITAL ENTREVISTA
Esperanza Guardado: “Me gustaría ver personajes gordos que tienen una vida envidiable”

La actriz Esperanza Guardado.

La actriz cordobesa Esperanza Guardado ha sido la encargada de dar clase a los jóvenes en Talento Capital, una iniciativa de la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Córdoba, donde la actriz ha podido transmitir “ganas a los jóvenes” alumnos que asistieron a su master class.

El año de gloria de Esperanza Guardado

El año de gloria de Esperanza Guardado

“Era la primera que hacía algo así y la verdad que me ha gustado mucho. Por lo que me han dicho ellos, le ha dado muchas ganas y positividad. Cuando yo era estudiante no existían este tipo de eventos”, explica en una entrevista con Cordópolis este actriz que se ha convertido sus redes sociales en una plataforma desde la que plantear los distintos debates sobre los cuerpos no normativos.

La actriz, que participará en proyectos como Me he hecho viral (aún sin fecha de estreno) y La caza Guadiana, ha explicado que, después de haber estado dos años sin parar, ahora está “en un parón”, aunque sigue a la espera de algunos estrenos. “Estoy como tranquila, es la primera vez en mucho tiempo que lo estoy”, ha comentado la intérprete, que ha debutado en Córdoba como profesora gracias a Talento Capital.

Sobre el despertar de su interés por el mundo de la interpretación, Guardado lo tiene claro: “Yo creo que desde que nací tengo interés. No sabía leer y me aprendía los guiones de las películas de memoria, era lo que yo quería hacer”. Aunque todo no fue de color de rosa, ya que la actriz tuve que hacer frente a diversos problemas antes de comenzar a disfrutar de su profesión. “Vengo de una familia pobre, y la pobreza no es solo algo económico sino también cultural y social. Yo no dije en voz alta que quería ser actriz hasta los 20 años. Mi adolescencia la pasé muy mal porque creía que no había futuro pero un día me tiré a la piscina y aquí estoy”, recuerda. 

Un salto al mundo de la interpretación en el que no tardaron en aparecer los primeros dilemas sobre los cánones de belleza en el cine y sobre el valor que se les da a las distintas corporalidades. “Durante el paso por la escuela encarné el papel de Julieta. Tenemos un imaginario del personaje de ella muy alejado de mi corporalidad y yo, sin embargo, lo viví con mucha intensidad. Me pareció una propuesta muy interesante”, remarca la actriz cordobesa, que recuerda que, paradójicamente, en su vida profesional, el personaje que durante más tiempo ha interpretado ha sido el de Linda en Dos vidas, que ha sido, también, “con el que más he podido experimentar”. 

Uno de los deseos que la actriz recalca es que, “si existieran más personajes diferentes, se rompería el estigma contra las personas que no cumplen las normas”. “Hoy justamente estaba pensando que yo de pequeña quería ser una gemela Olsen porque es lo que había, pero era mi referente. Si existen más tipos de personajes referentes, los niños y las niñas pueden tener un acceso a la vida más libre y no tan obsesionado con ser el tipo de persona que siempre se representa y sí con un tipo de vida en el que ellos se puedan desarrollar y ser felices”. 

Una de las publicaciones de la actriz en sus redes habla sobre “la representación social de las personas gordas se basa en que somos vagas, sucias, lentas, patosas debiles... ¿Quién va a querer identificarse con eso”. A su juicio, “tenemos un estereotipo de personas gordas que son eso, los personajes pequeños de repartos siempre son personas dejadas, sin interés sexual, que no son exitosas ni emprendedoras”. Por contra, cree que “si empezamos a ver personajes gordos que tienen una vida envidiable pues seguramente nos daremos cuenta que las personas gordas no son eso”.

“Yo soy una persona que me cuido: no bebo alcohol, no tomo carne, ni bebo café e intentó tomar cuanto menos ultraprocesados mejor. Por diferentes cosas tengo este cuerpo y lo que no voy a hacer es luchar contra mí sino contra la sociedad”, comenta Guardado, que considera que, aunque existe un canon de belleza, “ahora mismo se está empezando a romper muy poco a poco”.

En este ámbito, recuerda que hacía muchos años que una actriz no normativa hubiera sido nominada a un Goya, en este caso Laura Galán, por Cerdita. “Creo que debería de haber diferentes personajes con diferentes corporalidades porque la realidad es que la vida no es así, no todos son altos, guapos y delgados”, apostilla la actriz cordobesa, que deja una última reflexión.

“De repente, personas que tienen una belleza que se acerca más a lo normativo se quejan de que ese canon las oprime. Eso me parece interesante ya que esto es un discurso muy amplio, el que tu estés encorsetado en ser de una forma, te oprime por estar dentro y también por estar fuera”. 

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