Cultura anuncia una inversión de 375.000 euros en un proyecto de investigación en Ategua

La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, visita el yacimiento de Ategua.

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, ha anunciado este miércoles, durante su comparecencia en comisión en el Parlamento andaluz a petición del PP, la próxima inversión de 375.000 euros, a lo largo de los próximos cinco años, en el enclave arqueológico de Ategua, en Córdoba.

En concreto, Del Pozo ha dado a conocer este “proyecto inminente de investigación” en dicho yacimiento arqueológico a raíz de la solicitud de información que, en tal sentido, le había planteado el parlamentario andaluz del PP por Córdoba Adolfo Molina“.

De este modo, la Consejería de Cultura y Patrimonio, en colaboración con la Universidad de Córdoba (UCO), va a llevar a cabo dicho proyecto de investigación alrededor de “un edificio de planta semicircular”, muy llamativo a la luz de los resultados de la prospección geofísica ya realizada.

Según ha precisado Patricia del Pozo, “podría tratarse de un espacio de uso público para espectáculos” de época romana, para así dar continuidad a la investigación iniciada con las excavaciones arqueológicas ya realizadas, que han permitido conocer la existencia de una “grandiosa ciudad romana, la que hubo allí, en Ategua”.

De ello se tiene conocimiento, según ha precisado Del Pozo, a través de las conclusiones de las últimas actuaciones realizadas en el yacimiento, en concreto la mencionada prospección geofísica y las excavaciones en el conjunto termal, que, según ha señalado, ha sido las primeras que se realizan en el yacimiento desde 2004, y que han sacado a la luz las termas y una panadería.

Patricia del Pozo, que ha visitado recientemente el enclave arqueológico de Ategua, ya destacó que “estas intervenciones han permitido constatar la enorme riqueza arqueológica del sitio, dado que se ha podido identificar la trama urbana en época romana, al tiempo que se ha sacado a la luz una de las dependencias de las termas, posiblemente la entrada, y una panadería de la que se conserva el apoyo para el molino, la mesa de trabajo y el horno”.

Así, la prospección geofísica del enclave ha permitido identificar la trama urbana del sitio en época romana, compuesta por 76 calles, la mayor parte de ellas en dirección Norte-Sur y Este-Oeste, agrupadas en 59 manzanas urbanísticas, donde predominan las viviendas particulares, pero también edificios que necesitarían ser excavados para precisar su interpretación y su cronología.

Con estos resultados, la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico promovió la excavación en un espacio interpretado como unas termas donde se había actuado desde comienzos los años 80 del pasado siglo. La prospección documentó una serie de estructuras que podrían pertenecer a un conjunto termal ubicado en las calles más importantes de la ciudad romana: el cardo y el decumano máximo.

La excavación ha conseguido completar una de las habitaciones de las termas, probablemente la entrada que estaba embellecida por un muro decorado con columnas adosadas, de piedra estucada, de la que se conservan las bases y parte de su arranque. Este recinto daría acceso, por un lado, al vestuario ('apodyterium') y, por otro, a la primera sala de baños, la de agua fría ('frigidarium').

El corte abierto ha ratificado también la existencia en las inmediaciones de una panadería, de la que se conserva perfectamente el apoyo para el molino, para la mesa de trabajo y el horno, así como los muros de la fachada sur, donde estaba la puerta de acceso, y oeste, donde se ha constatado la presencia de una ventana. También se ha localizado otro establecimiento, pendiente de determinar su uso.

Los materiales encontrados en estos dos establecimientos indican que fueron abandonados hacia finales del siglo I o comienzos del siglo II d.C. Tras esta salida, esta zona nunca más volvió a ser utilizada como espacio urbano, si bien una de las habitaciones del conjunto termal pudo ser usada, de forma precaria, como corral. Por último, el corte realizado en la zona en la que la prospección indicaba la ausencia de estructuras confirmaría este espacio como el foro de la ciudad romana.

Estas actuaciones han contado con la participación no solo de arqueólogos de acreditada experiencia en excavaciones sino, además, de especialistas en campos específicos de la arqueología: decoración arquitectónica, materiales cerámicos medievales y romanos, fauna, semillas, pólenes o monedas, entre otros. Así, han participado investigadores adscritos a las universidades de Córdoba, Jaén, la Autónoma de Barcelona, la Autónoma de Madrid y el Instituto Geológico y Minero Español.

Además, según ha recordado este miércoles la consejera de Cultura, en 2019 se intervino de forma urgente para consolidar la acrópolis y la torre del homenaje de la fortaleza tardoislámica, y también se hicieron labores de conservación en dos de las torres del lienzo oriental de la muralla íbero-romana, donde también se llevó a cabo la limpieza de la vegetación y el establecimiento de cortafuegos. Las intervenciones de conservación y excavaciones hasta ahora ejecutadas han contado con una inversión global de 137.427 euros.

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