Los vendedores de petardos denuncian “indefensión”

Un grupo de vecinos, ante una tienda de petardos de Ciudad Jardín | MADERO CUBERO
Uno de los propietarios de tres establecimientos de pirotecnia asegura que muchos de sus clientes se "retraen" de ir a comprar tras la amenaza de multas que pueden llegar a los 600.000 euros

Los vendedores de pirotecnia de Córdoba han denunciado, a través de un escrito, su "indefensión" y la de sus clientes tras el bando firmado por la alcaldesa de la ciudad, Isabel Ambrosio, en el que se prohibe tirar petardos en la calle sin permiso previo municipal, bajo unas multas que pueden llegar a los 600.000 euros. Uno de los responsables de hasta tres establecimientos con autorización para vender petardos en la ciudad, Martín Guijarro, de Petar2M, ha enviado un escrito al Consistorio en el que se muestra "desconcertado" por el bando.

"Todos tenemos claro que está prohibida la venta sin autorización y la manipulación de productos pirotécnicos", asegura, y detalla que según una circular del pasado 25 de noviembre de 2014 de la Junta de Andalucía "aquellos usos que por su pequeña entidad no constituyen espectáculos públicos, tales como meros lanzamientos de cohetes, quema de petardos, tracas, etcétera, han de cumplir lo establecido en los bandos y ordenanzas municipales en cuanto a horarios, zonas permitidas y demás condiciones que impongan los ayuntamientos".

"Los clientes nos preguntan dónde deben pedir el permiso para poder disparar estos productos, o cuándo y dónde los pueden disparar", asegura este empresario en su escrito. "Según el bando, da la sensación de que si una persona quiere encender una bengala de estrellitas, que ni hace ruido y no puede molestar a nadie, necesita autorización para poderla encender y no puede hacerlo en ningún lugar", defiende.

"Nos encontramos en una indefensión manifiesta cuando los clientes nos preguntan que han visto en la prensa que les pueden multar con hasta 600.000 euros por que los niños enciendan bengalas o tiren al suelo unas bombetas. Y muchos clientes dejan de comprar estos productos porque piensan que pueden ser multados", detalla en su escrito el empresario.

Los empresarios de la pirotecnia demandan que se aclare dónde se pueden tirar los petardos y asegura que no todo el material que venden es igual. "Entiendo que no es lo mismo que una persona, una tarde, en la calle, encienda unas bengalas o tire unas bombetas, o que alguien pueda hacer una fiesta en una finca, alejada y donde no pueda molestar a nadie, donde dispare unos fuegos artificiales. O que varias personas se dediquen a disparar productos en un descampado alejado de otras personas y viviendas el día de Nochebuena o el día de Fin de Año. Comparándolo con que alguien se dedique a disparar petardos o barrenos a las tres de la madrugada en el centro de la ciudad un día cualquiera", argumenta el empresario, que se siente perjudicado.

"Los clientes se retraen de venir a comprar y dejan indefensos a los ciudadanos que de buena fe quieren celebrar una fiesta, teniendo la prudencia de hacerlo en algún lugar que no moleste a nadie", señala. "Y si estuviera bien regulado, seguramente que aquellos gamberros que disparan barrenos para molestar lo seguirían haciendo, pero las personas de buena fe a qjuienes les gustan este tipo de productos podrían estar tranquilos comprando estos productos, sabiendo cuándo y dónde los pueden disparar", concluye el escrito.

Etiquetas
stats