UGT urge a actuar contra “la mafia de los gorrillas”

Un aparcacoches.

El sindicato UGT ha publicado un comunicado este sábado en el que urge al Ayuntamiento de Córdoba a que tome medidas contra lo que llama “la mafia de los gorrillas”. “La presencia de aparcacoches ilegales, comúnmente conocidos como gorrillas o bobbys, pidiendo la voluntad a cambio del estacionamiento del vehículo es una imagen frecuente en muchos puntos de la ciudad”, denuncia el sindicato.

UGT asegura que “se trata en realidad de un problema que se ha perpetuado en el tiempo, a pesar de que haya provocado múltiples quejas y denuncias por coacciones y agresiones a los cordobeses, que diariamente soportan su presencia y que se ven obligados a pagar por temor a las consecuencias que les pueda acarrear su negativa”.

Es más, el sindicato insiste en que “su ubicación es conocida por todos los ciudadanos, estableciéndose en una serie de focos, sobre todo en aquellas zonas que cuentan con gran trasiego de personas, como, por ejemplo, las inmediaciones de las estaciones de autobuses y ferrocarril, la plaza de toros, los hospitales, Vallellano y, en general, cualquier local o explanada aptos para aparcamientos. Y todo ello a pesar de que en 2009 se produjera un endurecimiento de la ordenanza de Tráfico que prohíbe que personal no autorizado vigile los estacionamientos, aunque con escasos efectos prácticos”, concretan.

Por ello, desde UGT señalan que cabe exigir responsabilidades políticas en el ámbito municipal. “Detrás de esta forma de explotación irregular de los espacios urbanos de titularidad pública, existe un suculento negocio controlado en algunos casos por supuestas entidades” con “fines sociales” y en otros casos “por grupos mafiosos que explotan directamente a trabajadores en condiciones de esclavitud, sin alta laboral ni empresarial, a destajo, aprovechándose de inmigrantes sin papeles y de las escasas posibilidades de empleo e integración de determinados colectivos sociales”.

UGT-Córdoba manifiesta en un comunicado de prensa que “corresponde a los responsables locales poner fin a una actividad que denigra a personas, que en la mayoría de los casos, en estado de extrema necesidad, se ven abocados a recurrir a este subempleo como única vía de subsistencia, y a los incalificables que han hecho de esta necesidad un negocio fuera de control del sistema”.

“Desde UGT entendemos que la solución no pasa por el endurecimiento de los controles policiales, que han demostrado su ineficacia, esencialmente porque se actúa sobre las personas que tienen presencia física en las zonas de aparcamiento, pero no sobre los responsables que manejan el sistema, que siguen actuando con absoluta impunidad”, agregan.

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