Piden dos años de cárcel para dos mujeres acusadas de estafa a una empresa tras suplantar identidad
La Fiscalía ha pedido sendas penas de dos años de prisión para dos mujeres acusadas de un delito de estafa a una empresa tras supuestamente suplantar la identidad en correo electrónico, en el que efectuaron reglas de filtrado para “interceptar y transferir todas las comunicaciones realizadas de los correos entrantes y salientes” junto a otras reglas para controlarlo y que efectuara un ingreso de más de 15.000 euros en una cuenta de una de ellas. El juicio se prevé celebrar la próxima semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba.
Según recoge la calificación del Ministerio Público, a la que ha tenido acceso Europa Press, el gerente de una empresa efectuó un pago de una factura por importe de 15.528 euros a una mercantil. Días antes, la empresa había recibido varios correos electrónicos, supuestamente enviados por la mercantil, que indicaban que habían cambiado algunos datos bancarios, y en concreto que el ingreso deberían de efectuarlo en otra cuenta.
Para ello, las procesadas, “solas o en connivencia con otras personas no identificadas, con ánimo de lucro”, en el correo electrónico realizaron “una regla de filtrado dirigida a un tercer correo, para desviar toda comunicación entrante, saliente o ambas de los correos electrónicos de la empresa”.
Asimismo, otra regla de filtrado en la que “aparezcan las palabras específicas en el asunto o cuerpo como 'pro forma, factura, transferencia, pago, bancaria IBAN, invoice'”, y utilizando otra regla más para “eliminar mensajes recibidos”, habiendo sido dirigidas todas las reglas de filtrado a otro correo electrónico.
Al respecto, se expone que las acusadas presuntamente han actuado “para obtener directamente los beneficios económicos o como 'mulas financieras' encargándose de recepcionar el dinero obtenido de forma fraudulenta, y posteriormente transferirlo a terceras cuentas, o bien extraerlo en cajeros para su posterior entrega a otras personas implicadas en la trama”.
Días después de efectuar el pago a la cuenta anteriormente mencionada, la empresa informó de que “no habían recibido el dinero de la factura pendiente, descubriéndose que se había suplantado la identidad de dicha empresa, y un vez que el Equipo @ de la Comandancia de la Guardia Civil se hizo cargo de la denuncia, se consiguió el bloqueo de la cuenta y la devolución del dinero”.
Tras ello, la empresa volvió a recibir otro correo facilitándoles otro nuevo número de cuenta para efectuar el ingreso, aunque no realizaron ingreso en dicha cuenta “al tenerse ya conocimiento de que se trataba de una estafa”, según destaca el fiscal.
Así, los agentes comprobaron que la titular de la cuenta en cuestión era una de las acusadas y la otra procesada, de la segunda cuenta. “Estas cuentas eran gestionadas por las acusadas o por otras personas en connivencia con ellas, a sabiendas de su origen ilícito”, subraya el Ministerio Público.
En la calificación se recoge también que alternativamente procede imponer por un delito de blanqueo la pena de dos años de prisión y multa de 30.000 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de tres meses de cárcel.
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