El propietario de tres cines de verano carga contra el Ayuntamiento y dice que pudo comprarlos por 300.000 euros
Antonio Amil, propietario de los cines de verano Delicias, Fuenseca y Olimpia, ha cargado este jueves contra el Ayuntamiento de Córdoba por negar en el último Pleno, el pasado miércoles, que pudiera adquirir estos espacios por 300.000 euros cuando tuvo la oportunidad de ejercer el derecho de tanteo durante el proceso de compraventa. El empresario ha mostrado su sorpresa después de mantener una reunión este jueves con el portavoz del Gobierno municipal, Miguel Ángel Torrico, en la que, según asegura, recibió una oferta de compra por exactamente la misma cantidad.
“Me parece extraño que ahora quiera el Ayuntamiento hacernos una oferta cuando tenía el derecho de tanteo. No quiso ejercerlo y es raro que nos citara ayer para darnos una oferta de 300.000 euros”, ha afirmado Amil, que ha convocado a los medios de comunicación para informar de la posibilidad de que otro empresario gestione esta temporada los cines de verano Delicias y Fuenseca.
Además de ese asunto, el propietario de estos espacios ha reconocido su sorpresa por la reunión y la oferta que le ha trasladado el Ayuntamiento este jueves y por las declaraciones que hizo un día antes Miguel Ángel Torrico, presidente de la Gerencia de Urbanismo y portavoz del Gobierno municipal, en las que aseguraba que el Consistorio no podía técnicamente ejercer el derecho de tanteo cuando se le informó de la compra, el pasado mes de marzo.
Amil sostiene que jurídicamente el Ayuntamiento sí podía haber ejercido ese derecho y reclama al Gobierno local que haga público el informe jurídico al que hizo referencia durante el último pleno municipal. “Que presente el informe que mencionó”, ha reclamado.
El propietario asegura además que la oferta municipal de 300.000 euros está muy lejos de las cantidades que actualmente manejan otros interesados en adquirir los recintos. Según ha explicado, dispone de dos propuestas que rondan los 800.000 y 850.000 euros respectivamente, una de ellas procedente de una empresa vinculada al sector cinematográfico (la más baja) y otra de una firma del ámbito de la exportación (la más alta).
Amil ha señalado que incluso trasladó al Ayuntamiento que estaba estudiando aceptar una de esas ofertas. En ambos casos, solo aceptaría con el compromiso de mantener la actividad de cine de verano durante más de diez años.
Asimismo, ha recordado que esos 300.000 euros que le ha ofrecido el Consistorio se quedan lejos de la cantidad que él mismo ha invertido en los tres cines. Ha remarcado que ha pasado una renta mensual de 6.000 euros durante 22 meses (132.000 euros) antes de comprarlos, y que, entre 2024 y la actualidad, ha hecho una inversión adicional de 80.000 euros en reformas y mantenimiento.
No obstante, el empresario insiste en que cualquier eventual venta estará condicionada a la continuidad de las proyecciones cinematográficas. “No se lo vamos a vender nunca a un fondo buitre que los deje morir diez años para después poder venderlos”, ha asegurado.
Un “lavado de imagen”
Por ello, sostiene que el Consistorio está tratando de “lavar su imagen” tras no haber ejercido el derecho de tanteo cuando tuvo ocasión. “Torrico quiere lavar la imagen del Ayuntamiento de no haber ejercido el derecho de tanteo”, ha asegurado el empresario, que también ha criticado la falta de apoyo institucional a la actividad de los cines de verano. Según denuncia, el Ayuntamiento ha retirado contratos publicitarios vinculados a la temporada estival (la publicidad municipal que va antes de las proyecciones y que era de unos 15.000 euros anuales) y ha añadido las ayudas existentes, que consiste en un contrato de alquiler de unos 10.000 euros trimestrales, no compensan los costes que supone mantener abiertos estos espacios.
“Lo que hemos recibido hasta ahora ni es ayuda ni es subvención”, ha señalado en referencia a las cantidades que percibe para asumir obligaciones relacionadas con la organización de conciertos y otras actividades complementarias.
En cualquier caso, el empresario recuerda que si finalmente decidiera vender los cines, el Ayuntamiento volvería a disponer de un nuevo derecho de tanteo sobre la operación hasta el próximo mes de octubre (fecha en la que expira el contrato de alquiler que tiene el Consistorio con sus cines). Mientras tanto, mantiene abiertas las negociaciones con distintos interesados, aunque insiste en que cualquier acuerdo deberá garantizar la supervivencia de unos espacios que considera esenciales para la oferta cultural de Córdoba.
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