El Ayuntamiento tuvo la oportunidad de comprar tres cines de verano hace un año y la rechazó
El Ayuntamiento de Córdoba, con el conocimiento expreso del alcalde, José María Bellido, rechazó hace más de un año ejercer su derecho de tanteo y retracto para quedarse, por un precio muy asequible, los históricos cines de verano Olimpia, Delicias y Fuenseca, después de que sus propietarios comunicaran formalmente al Consistorio un preacuerdo de compraventa de los tres recintos.
La operación fue trasladada al Ayuntamiento mediante un escrito registrado el 3 de marzo de 2025 por la empresa Esplendor Cinemas, propietaria de los inmuebles, junto a la sociedad Dreamworld Star, arrendataria de los espacios y futura compradora. En ese documento, ambas partes notificaban la intención de vender conjuntamente los tres cines por un importe global de 400.000 euros (finalmente, Dreamworld Star los ha adquirido por 300.000).
Once años antes, en 2014, Martín Cañuelo los había comprado en una subasta pública en una operación que no llegó a los 500.000 euros: el Delicias fue comprado por 200.000 euros, el Fuenseca por 160.000 y el Olimpia por 95.000 euros. En el documento por el que buscaban suscitar el interés del Ayuntamiento, desde Esplendor Cinema indicaban que los inmuebles afectados eran espacios “de público y notorio conocimiento por el pueblo de Córdoba dada su ancestral dedicación” a esta actividad cultural, según recoge el propio preacuerdo de compraventa, al que ha tenido acceso este periódico.
La comunicación remitida al Ayuntamiento tenía como finalidad que el Consistorio pudiera ejercer, si así lo consideraba oportuno, el derecho de adquisición preferente que contempla la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía para este tipo de bienes catalogados. Sin embargo, apenas una semana después, el 10 de marzo de 2025, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, notificó oficialmente la renuncia municipal a ejercer ese derecho de tanteo y retracto.
En el oficio firmado por el regidor se señala que, “una vez analizada la opción más conveniente para el interés público y rentabilidad social de este municipio”, el Ayuntamiento había decidido “renunciar al ejercicio del derecho de tanteo y retracto” sobre estos tres inmuebles.
La compra, no obstante, no se hizo efectiva entonces. El empresario Antonio Amil aún soñaba hace un año con poder ejecutar su plan de reconversión de los cines de verano en parking para residentes, algo que acabó siendo tumbado por la Gerencia de Urbanismo el verano pasado. Así que, a principios de este año, por segunda vez, se volvió a preguntar al Ayuntamiento si quería hacerse con los cines de verano, esta vez por 300.000 euros. La respuesta volvió a ser la misma. Y Antonio Amil ha sido quien, finalmente, se ha quedado con ellos.
Por tres millones en 2004
Con esta decisión, el Ayuntamiento dejó escapar la posibilidad de incorporar a patrimonio público tres de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad, una reclamación que tanto colectivos ciudadanos como los partidos de la oposición vienen planteando desde el fallecimiento de Martín Cañuelo en 2023. De hecho, tras la renuncia expresa del Consistorio en marzo de 2025, en numerosos plenos municipales se han sucedido las peticiones para que el Ayuntamiento adquiera los cines de verano, al tiempo que se impulsó una campaña de recogida de firmas reclamando su titularidad pública.
La negativa municipal contrasta además con el interés que históricamente mostraron anteriores corporaciones por estos recintos. Ya en 2009, el Ayuntamiento de Córdoba estaba dispuesto a desembolsar 1,2 millones de euros únicamente por el Cine Fuenseca, dentro de una operación planteada durante el mandato de Andrés Ocaña (IU). Aquel año, el entonces propietario de los cines, el empresario Rafael Gómez Sandokán, propuso entregar los recintos para saldar parcialmente la deuda urbanística que mantenía con el Consistorio por diversas construcciones irregulares. La operación no prosperó, aunque Urbanismo llegó a disponer de una partida presupuestaria de 1,2 millones para acometer la expropiación del Fuenseca.
Todavía antes, en 2004, el Ayuntamiento gobernado por Rosa Aguilar (IU) llegó a valorar una operación global para hacerse con los tres recintos por alrededor de tres millones de euros. Aquel movimiento se produjo cuando Rafael Gómez ofreció ceder los cines a la ciudad a cambio de desbloquear una controvertida operación urbanística vinculada a una promoción inmobiliaria en Carrera del Caballo. La propuesta acabó frustrándose en medio de una fuerte polémica política.
Pero es que, además, el Ayuntamiento tiene experiencia como comprador de un cine de verano. Fue en 2008, cuando el Consistorio se hizo con el Cine Andalucía por más de 1,2 millones de euros. El equipamiento pasó a manos públicas, pero no como espacio cultural, sino como parque público para los vecinos de la zona.
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