La defensa del soldado muerto en Cerro Muriano pedirá más de 11 años de prisión para los procesados

A dos días de cumplirse un año de los fallecimientos del cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar y del soldado Carlos León Rico en la base cordobesa de Cerro Muriano, la defensa de este último ha anunciado este jueves que pedirá las máximas penas para todos los procesados en el caso -superiores a los 11 años de prisión- y, además, solicitará que se cumplan íntegras.
El abogado Luis Romero, que representa a la familia de León, ha realizado un relato de todo el procedimiento desde que el pasado 21 de diciembre se conociera que dos militares de Cerro Muriano habían desaparecido mientras hacían una prueba consistente en cruzar un lago artificial. Horas más tarde fueron rescatados los cuerpos del cabo y del soldado, que fallecieron ahogados.
El auto de procesamiento del Juzgado Togado Militar Central número 2 de Madrid del 29 de julio procesó por negligencia y grave temeridad al capitán Zúñiga, al teniente Tato, al sargento Moreno Ruiz de Castroviejo y al teniente coronel Zanfaño, al comandante Velasco y al coronel Navarro. Salvo a este último, el juzgado procesó al resto por dos delitos contra los deberes del servicio con resultado de muerte (equivalentes al homicidio imprudente) por la muerte de dos militares en el ejercicio y por otros dos delitos en grado en tentativa, ya que hubo dos soldados que estuvieron a punto de morir. De hecho, uno de ellos fue trasladado al Hospital Reina Sofía por una parada cardiorrespiratoria.
Por su parte, el coronel Navarro está procesado por incumplir los deberes inherentes al mando. Cabe recordar que la primera instrucción fue llevada a cabo por el Juzgado Togado Militar de Sevilla número 21, aunque el abril se inhibió a favor del Togado Central de Madrid porque en las diligencias había militares aforados que podrían ser responsables de los hechos, extremo que finalmente acabó confirmándose tras el auto de procesamiento. Con respecto a esto, el abogado Romero ha vuelto a defender que el caso debería haber sido tratado “en la jurisdicción civil porque, creemos, iba a ser más independiente”.
Durante la rueda de prensa ha intervenido un primo hermano del soldado fallecido, Sergio Pérez León, que ha denunciado que la tragedia “se pudo haber evitado si se hubieran cumplido las medidas de seguridad”. Además, ha criticado “la falta de medios de rescate como ambulancias, zódiacs y personal cualificado” que hay en la base de Cerro Muriano pese a los “elevados presupuestos que maneja el Ministerio de Defensa”.
Preguntado sobre si la ministra Margarita Robles ha trasladado a la familia del soldado la imprudencia del ejercicio, Pérez ha asegurado que no le consta que eso haya ocurrido, aunque sí ha afirmado que Robles ha llamado a su tía“para interesarse por cómo estaba”.

Auto del procesamiento, recurrido
Romero ha recordado que tanto las defensas como las acusaciones han recurrido el auto de procesamiento, aunque todavía no han sido resueltos los recursos. Una vez que esto ocurra, todas las acusaciones -Ministerio Fiscal, los abogados de las familias León y Jiménez, y el de la mujer de este- presentarán sus escritos. Después, se emitirán los de las defensas. Además de solicitar penas de prisión superiores a los 11 años y su cumplimiento íntegro, el abogado sevillano pedirá una responsabilidad civil de la que responderá subsidiariamente Defensa.
Por otro lado, ha anunciado que ha recurrido ante el Tribunal Supremo la amonestación que le impuso el Juzgado Togado Militar 21 de Sevilla por hablar del caso con los medios de comunicación. Pese a ello, Romero ha dado este jueves una extensa rueda de prensa, exponiéndose a “multas o a más amonestaciones” en pro de “la libertad de expresión”. Romero ha asegurado que previa a esta comparecencia invitó a una de las acusaciones particulares a participar en la misma, aunque el ofrecimiento fue rechazado.
Un brigada experto en solvencia acuática califica el ejercicio como un “despropósito”
Por último, en la rueda de prensa también ha intervenido Luis Bejarano, un brigada en la reserva que ha estado en la base de Cerro Muriano y que durante más de cuatro años ha sido instructor de natación y solvencia acuática. En vistas a todo lo que conoce del caso, ha declarado que el ejercicio era “inasumible” y que él no lo habría permitido.
El auto de procesamiento también señala que el cruce del lago nunca se había realizado en Cerro Muriano con anterioridad en las condiciones en las que se hizo: con una zona profunda en la que no se hacía pie y con una temperatura de entre cuatro y seis grados, según ha informado Romero sobre la base de un informe que obra en la causa. Durante la instrucción han declarado 40 testigos y uno de ellos señaló que en estas condiciones hubo claros problemas “de hiperventilación e hipotermia”.
Bejarano no ha sido llamado a declarar en este juicio, pero, si lo hubiera hecho, habría dicho que el ejercicio fue “un despropósito técnico” y que estos fallecimientos son puntuales porque, “por norma general, los protocolos se llevan a rajatabla”.
Además, ha dicho que si hubiera estado en Cerro Muriano y un superior le hubiera pedido opinión, el ejercicio no lo habría permitido porque “la vida está muy por encima” de determinadas actitudes. Cabe recordar que obra en la causa la expresión que Zúñiga habría emitido -“Aquí se hace lo que me sale de la polla”- cuando sus subordinados le avisaron de que el ejercicio era peligroso porque la cuerda no estaba tensada y no se podía estirar más.

Antes de los fallecimientos se produjeron otros dos incidentes, pero tampoco eso frenó la realización del ejercicio. El incidente más grave fue que otro militar tuvo que ingresar en el Reina Sofía por una parada cardiorrespiratoria debido a la hipotermia que sufrió.
Necesidad de más medios en las bases militares
El día en que ocurrieron los hechos, la base de Cerro Muriano solo tenía una ambulancia y esta se encontraba en el campo de tiro, alejado de la zona en la que se llevó a cabo el ejercicio. Por ello, Romero ha calificado de “vergonzoso” la falta de medios que sufren los cuarteles y las bases militares de España.
Además, en la de Cerro Muriano no había “médicos, enfermeros ni zódiacs”, por lo que el abogado ha pedido más inversión y presencia continua de personal médico. Asimismo, ha recordado que cuando el comandante fue avisado de lo que había ocurrido “llamó a los zapadores, pero tampoco había”.
Sobre la fecha de juicio, Romero no ha querido aventurarse a dar un plazo aproximado, aunque espera que la vista comience antes del próximo verano.
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