TRIBUNALES
El acusado por el asesinato en Platero Pedro de Bares declara que la puñalada fue “involuntaria”
El juicio por jurado por la muerte de un hombre el 10 de abril de 2024 en un piso de la calle de Platero Pedro de Bares ha comenzado este lunes con la declaración del único acusado, S. O., quien aseguró que la puñalada que acabó con la vida de la víctima fue “involuntaria” y que, cuando la acuchilló, le escuchó decir “me pinchaste”. “No soy un animal criminal”, ha dicho en la sala de vistas.
Durante su declaración ante el magistrado Juan Luis Rascón, de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba, el procesado ha alegado padecer un 56% de discapacidad y ha explicado que, en el momento de los hechos, residía en la vivienda de la que era su novia, D.P., y donde ocurrieron los hechos. Vivía allí después de que en diciembre de 2023 saliera de prisión y pese a tener vigente una orden de alejamiento respecto de esta mujer. Hay que señalar, además, que el procesado tenía una pulsera de control telemático por otra media de este tipo que tenía respecto de su esposa.
Según su versión, aquel día se encontró con la víctima, a quien conocía de prisión, en una parada del autobús. Este le dijo a la pareja que había tenido problemas con un hombre y pidió ir a casa de la mujer. Ambos aceptaron y, antes de volver a la vivienda, compraron medio gramo de cocaína y 20 euros de base.
Ya en el domicilio, consumieron drogas y alcohol. Por la noche, según su testimonio, los tres salieron con otra mujer a un pub donde siguieron bebiendo chupitos y cerveza. Al regresar, los cuatro subieron al piso de la novia del acusado y la segunda mujer abandonó la vivienda en torno a las 7:00 del 10 de abril. En un momento determinado de la mañana, según el testimonio del procesado, los vecinos dieron golpes a la pared porque tenían la música alta, le dijo a la víctima y a la mujer que bajaran el volumen y llamó a la hermana de esta con la que, supuestamente, había quedado momentos después.
Según él, este fue el desencadenante de “las agresiones” que asegura que sufrió aquel día. La mujer le habría dicho “chivato” y lo habría tirado desde la parte superior de la litera en la que, presuntamente, se encontraba el acusado. Tras esto, ha relatado que D.P. le golpeó con algo “duro” en la espalda y la víctima le agredió “con un cenicero de coco”, haciéndole caer sobre una mesa de cristal donde había una navaja que se habría usado para cortar droga. En ese momento, “de forma inconsciente”, el procesado cogió la navaja con su mano derecha y con un solo movimiento apuñaló de muerte a la víctima.
Según ha declarado, el fallecido le gritó “ay, me pinchaste”. Sin embargo, la acusación particular que representa a la viuda le ha recordado que durante la fase de investigación de la causa dijo que “no sabía que le había dado un navajazo” a la víctima. Después del apuñalamiento, según su testimonio, cogió el bastón “que tenía detrás de la puerta de la vivienda” y bajó del domicilio para verse con la hermana de D.P., encuentro que nunca llegó a ocurrir.
Una vez que abandonó el piso, D.P. fue tras el procesado, que ha negado en todo momento que huyera, a preguntas de la acusación particular encargada de defender los intereses de los padres y hermana de la víctima. Por otro lado, sí ha reconocido que, también “de manera inconsciente”, se deshizo de la navaja cuando fue interceptado por la Policía en una calle aledaña a donde ocurrieron los hechos. Sobre la presencia de sangre, ha dicho que no sabe si la navaja tenía o no, pero que D.P. sí tenía la ropa y la cara manchas.
Durante su declaración, el acusado ha rechazado la versión del Ministerio Fiscal, que sostiene que abandonó la vivienda tras una discusión y regresó más tarde, llamando a la puerta antes de acuchillar a la víctima. Según la Fiscalía, no se trató de un acto fortuito, sino de una agresión deliberada. La defensa, por su parte, ha rebatido este punto afirmando que el acusado tenía llaves de la casa y, por tanto, no necesitaba llamar ni forzar la entrada.
Una vez escuchada la versión del acusado, el magistrado ha suspendido esta primera sesión. El juicio continuará este martes con la declaración, entre otros, de D.P., la principal testigo de los hechos. La Fiscalía y las acusaciones particulares piden para el acusado 20 años de prisión y la defensa, la absolución.
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