Tras la tormenta, ¿calor de récord?

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Los que andamos en esto de la previsión del tiempo llevamos unos días de corrillos digitales y prudencia en redes. Hay cierto halo entre el mundillo de la meteo para no levantar en exceso la liebre de lo que puede ocurrir en el plano meteorológico a mediados de la semana próxima. Estamos recreándonos con las extraordinarias tormentas que entre ayer y hoy andan regando buena parte del interior peninsular.

Extraordinarias puesto que el fenómeno asociado, una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), no acostumbra a frecuentar nuestro territorio ya entrado julio, y mucho menos desde el litoral atlántico. La causa a este raro embolsamiento de aire frío en estas latitudes en las fechas que recorremos, habría que buscarlo en las oscilaciones que la Corriente en Chorro viene marcando cada vez con mayor frecuencia e intensidad. Una rareza en sintonía con los escenarios planteados por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés). Veranos cada vez más cálidos y fenómenos extremos con periodos de retorno decrecientes.

De lo primero venimos dando buena cuenta desde el Colectivo Meteofreak con los informes mensuales y estacionales que elaboramos periódicamente, y donde los datos reflejan, de manera incontestable, ese progresivo aumento en las temperaturas medias que venimos experimentando desde que existen registros históricos. Ahí tienen el pasado mes de junio, récord de calor para diferentes parámetros, un punto más en la creciente tendencia que casi mes a mes quiere batir registros históricos por calor.

Pero acabamos de estrenar julio y el olor a lluvia quiere jugar a confundirnos. Como decía, los que andamos en esto de la previsión llevamos días con cierto nerviosismo ante lo que puede venir la semana próxima. Del mismo modo, venimos dando por hecho, dada la actual tendencia de registros extremos (los 45,4 °C del 6 de septiembre del pasado año son fiel reflejo), que la marca histórica en Córdoba de los 46,6 °C del 23 de julio del 95, no debiera tardar mucho en caer.

Lo que puede venir, más calor seguro ¿pera hasta cuánto?

La evolución sinóptica de la atmósfera para los próximos días vendrá marcada por la reintegración de la DANA a la circulación general del Atlántico Norte, ya en territorio europeo, hacia la madrugada del sábado al domingo, y el paso de una nueva vaguada por el norte peninsular durante las jornadas del domingo al lunes. La evolución de dicha vaguada determinará la crudeza, localización e intensidad del episodio cálido que se derivará después.

Del paso de dicha vaguada, hacia la madrugada del martes al miércoles próximo, un pequeño núcleo frío en capas medias y altas de la troposfera, vendría a desprenderse y descender hasta las proximidades de Madeira. De cómo sea dicho aislamiento, de su profundidad y posición final, dependerá la advección cálida hasta la Península desde el interior norteafricano, que ya desde el mismo martes hará ascender el mercurio hasta los 40 °C en buena parte del cuadrante sureste peninsular.

Y es que si bien los modelos convergen en que el episodio cálido se dará, aún existe cierta divergencia sobre la intensidad del mismo. Básicamente se plantean dos escenarios, uno que dejaría lo peor del episodio limitado al cuadrante sureste peninsular, con isos a 850 hPa rondando los 30 °C sobre la vertical de Murcia, y con el calor más contenido en el resto de la mitad sur peninsular, llegando a alcanzar la iso +28 °C a la misma altura para la vertical cordobesa. Nada desdeñable por otra parte, y que podría llegar a dejar en superficie temperaturas en el entorno de los 44-45 °C durante las tardes del miércoles y jueves.

El otro escenario, el que hasta el momento se muestra más insistente, dibuja una advección cálida más centrada sobre la península ibérica, abrazando la iso +30 °C a 850 hPa buena parte de la mitad sur peninsular. Valga el ensemble que la salida de las 12Z del 6 de julio dibujaba el modelo GEFS para la vertical cordobesa.

La escasa dispersión que el modelo dibuja para el pico del 13 y 14 de julio, con la isoterma +30 °C a 850 hPA, da buena cuenta de lo insólito del episodio que podríamos tener en ciernes. Una masa cálida de semejante envergadura podría dejar, en buenas condiciones atmosféricas, temperaturas en superficie muy por encima de los 44 °C, límite al que la Agencia Estatal de Meteorología decreta el aviso rojo por altas temperaturas en nuestra provincia. Ingredientes, más que suficientes, para llegar a poner en peligro muchos de los registros históricos de temperaturas máximas en buena parte de la mitad sur peninsular. ¿Caerá el nuestro?

Hagan sus apuestas, nosotros las haremos el lunes próximo.

Más información en el Facebook y el Twitter del Colectivo Meteofreak.

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