Vecinos de Turruñuelos estudian movilizarse para pedir la mejora de accesos peatonales
La asociación vecinal Aqua Vetus ha convocado una asamblea para el 10 de septiembre en la que se estudiarán acciones reivindicativas ante la necesidad urgente de habilitar un paso de peatones provisional en el entorno de la Glorieta de Turruñuelos mientras se ejecutan las obras de la ronda Oeste y Norte.
Así lo ha indicado la asociación en una nota en la que ha detallado que se trata de una demanda concreta, dentro de las peticiones de mejores accesos peatonales al barrio, que ya “se trasladaron a la Delegación de Movilidad del Ayuntamiento y a la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU), pese a lo cual la Administración no ha ofrecido, por el momento, ninguna solución que palie el problema”.
“Según el calendario trasladado por la propia GMU, la pasarela de la Vereda de Trassierra podría empezar a construirse antes de que termine 2026. La de la Glorieta de Turruñuelos, sin embargo, está todavía en fase de licitación: el proyecto podría quedar redactado a final de este año y, si los presupuestos de 2027 lo permiten, las obras podrían arrancar en marzo o abril del próximo año”, han señalado los vecinos.
Todo ello, han explicado, “situaría su finalización en torno a octubre de 2027, lo que supone que el curso escolar 2026-2027 completo transcurrirá con el mismo problema de tránsito peatonal que sufre hoy el barrio”. Además, han agregado que “la propia Administración ha reconocido que, si todo va bien, la solución definitiva no estará disponible hasta septiembre de 2027, dada la complejidad de los trámites de contratación pública”.
Sin embargo, durante todo ese tiempo, las familias (y en particular los escolares) “seguirán sin un cruce seguro que comunique Huerta de Santa Isabel con el Parque Figueroa para acceder a la zona donde se ubican varios centros educativos, como el CEIP Julio Romero de Torres, el CEIP Tirso de Molina y el CEIP Mediterráneo; o en sentido opuesto, para acceder al IES Casiana Muñoz Tuñón, que recibe a estudiantes de diferentes barrios”, han lamentado.
Ante esta situación, Aqua Vetus de Poniente ha reiterado su voluntad de colaboración con las administraciones competentes, pero ha subrayado que “las familias del alumnado de estos centros vienen denunciando las dificultades diarias a las que se enfrentan para cruzar la ronda Oeste con sus hijos de camino a clase: un kilómetro de rodeo, polvo y ningún árbol de sombra”.
En este contexto, han lamentado que “el paso peatonal más cercano a la Glorieta de Turruñuelos (la rotonda de referencia del Barrio) se encuentra a un kilómetro de distancia, lo que obliga a las familias a un rodeo considerable en su trayecto diario a los colegios. A esto se suma que el terreno de las obras está levantado, generando una gran cantidad de polvo que afecta directamente a los niños, así como al resto del vecindario cuando intenta cruzar la ronda hacia la ciudad”.
Además, desde la asociación han lamentado que “en todo el trayecto no existe arbolado ni ningún elemento que proporcione sombra”, por lo que planteó a la GMU “la posibilidad de instalar toldos temporales mientras se completan las obras”, pero “la administración no ofreció ninguna solución al respecto alegando falta de espacio”.
Aqua Vetus ha trasladado también su “inquietud” por el próximo soterramiento previsto de la Glorieta María de Maeztu, donde se encuentra actualmente el paso peatonal que utilizan las familias del barrio. Las obras de soterramiento alejarán todavía más el único cruce disponible, agravando un problema que el vecindario ya considera “insostenible”.
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