Los precios se moderan en Córdoba gracias a la caída de la factura de la luz
La inflación dio un respiro en abril en la provincia de Córdoba gracias, sobre todo, al descenso de los precios de la electricidad y del gas. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 3,2% interanual, una décima menos que el mes anterior y en línea tanto con la media andaluza como con la nacional, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La moderación de los precios llega después de varios meses marcados por la presión de los costes energéticos y supone el dato más bajo registrado desde febrero. En términos mensuales, los precios subieron un 0,4% en la provincia, mientras que el incremento acumulado desde enero alcanza el 1,7%.
El principal factor que explica esta contención de la inflación fue el comportamiento del grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró una caída del 4,1% respecto a marzo y del 1,1% en comparación con abril del año pasado. Además, en lo que va de año este apartado acumula un descenso del 4,5%, reflejando el abaratamiento de la factura energética durante la primavera.
La evolución coincide con la tendencia observada en el conjunto del país. A nivel nacional, el INE atribuye la moderación del IPC al descenso de los precios de la electricidad, que bajaron más que hace un año, y a la evolución más contenida de los paquetes turísticos. También el gas natural registró caídas destacadas durante abril.
Pese a ello, la inflación continúa mostrando una fuerte resistencia en sectores ligados al consumo cotidiano y a los servicios. El transporte fue el grupo con mayor incremento anual en Córdoba, con una subida del 6,1%, impulsada por el encarecimiento de los carburantes y los costes asociados a la movilidad. La escalada de los combustibles está relacionada con las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y su impacto sobre el petróleo.
También mantuvieron importantes aumentos los restaurantes y servicios de alojamiento, cuyos precios crecieron un 4,8% interanual, reflejando la fortaleza de la actividad turística y hostelera en plena temporada de primavera. En una ciudad como Córdoba, inmersa en semanas de gran afluencia de visitantes y eventos festivos, la hostelería sigue trasladando parte de sus mayores costes al consumidor final.
Otros grupos con subidas destacadas fueron bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento del 4,6%; seguros y servicios financieros, con un 4,5%; y cuidado personal y servicios diversos, que avanzaron un 4,7%.
En contraste, los alimentos mostraron un comportamiento mucho más moderado que en los años de mayor tensión inflacionista. Los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 2,5% respecto a abril de 2025 y apenas un 0,3% respecto al mes anterior. Aunque los precios siguen creciendo, el ritmo se ha suavizado considerablemente frente a las fuertes subidas registradas entre 2022 y 2024.
Abril también dejó una de las subidas mensuales más llamativas en vestido y calzado, cuyos precios se dispararon un 7% respecto a marzo. Se trata, no obstante, de un comportamiento habitual coincidiendo con la entrada de las colecciones de primavera-verano y el final de la temporada de rebajas.
La inflación subyacente —que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos y se considera un indicador más estable para medir la evolución de fondo de los precios— se situó en España en el 2,8%, una décima menos que en marzo. Este dato refleja que, aunque la energía se ha moderado, persisten tensiones inflacionistas en numerosos servicios.
El Ministerio de Economía defendió este jueves que la caída de la inflación ha sido posible gracias al denominado “escudo renovable” y a las medidas aprobadas para amortiguar el impacto económico de la guerra en Oriente Próximo. El Gobierno sostiene que, sin estas medidas, la inflación de los carburantes habría alcanzado casi el 29%.
No obstante, el Ejecutivo también anunció el inicio de la retirada parcial de algunas ayudas energéticas a partir del 1 de junio. Entre ellas figuran cambios en el IVA y en determinados impuestos eléctricos, aunque seguirán vigentes las ayudas al combustible profesional y los descuentos reforzados del bono social.
Este escenario abre la puerta a posibles repuntes de la inflación durante el verano, especialmente si coinciden nuevas tensiones energéticas internacionales con el aumento de la demanda eléctrica asociado a las altas temperaturas y al incremento del turismo.
Por ahora, abril deja en Córdoba una imagen de cierta estabilización de los precios tras años de fuertes sobresaltos inflacionistas. Sin embargo, la evolución de los servicios, los carburantes y el consumo turístico continúa manteniendo la inflación en niveles todavía elevados para las economías domésticas.
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