La plataforma de AMPAS reclama “inversión frente a chapuzas” en la climatización de centros educativos
La Plataforma de AMPAS de la Escuela Pública Niñ@s del Sur ha informado de diversas quejas de las familias de alumnos de centros educativos ante las temperaturas de este final de curso y los problemas de climatización para estudiantes y profesorado. Ante ello, reivindican “inversión frente a chapuzas” y “protocolos que no impliquen suspender clases frente a soluciones fáciles e improvisadas”.
Así se expresan en un comunicado remitido a este periódico, en el que señalan que “tenemos institutos de la ciudad con tristes ventiladores de techo; otros con 'splits' en algunas clases mientras otras se han de mudar a plantas bajas, algo más 'fresquitas', ocupando dependencias de , por ejemplo, la biblioteca, e inutilizando así dicho servicio”.
Entre las quejas sobre la climatización ponen como ejemplo un centro educativo de Puente Genil, sede esta semana de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), donde “nuestros estudiantes están haciendo las pruebas en un pasillo, sin aire acondicionado, con una máquina portátil que sólo llega a los primeros” alumnos sentados en este espacio.
“Podríamos seguir dando ejemplos mil…y mientras en Delegación de Educación tienes que entrar con una rebequita de la temperatura a la que está el aire acondicionado”, comparan desde la plataforma de AMPAS.
En ese sentido, recuerdan la aplicación del Real Decreto 486/1997de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo y se estipula que las temperaturas deben estar entre 17 y 27 grados, “y no los hasta 35 y superiores que estamos registrando en algunos centros educativos”.
Lentitud y trámites
“¿Van a poner solución a algo que es una emergencia climática global o vamos a seguir parcheando hasta que ocurra una desgracia personal irreparable?”, cuestionan ante la administración. Y señalan que hay una Ley autonómica de Bioclimatización desde 2020 “que no aplican o aplican lentísimamente, y que además no es bio, porque la adiabática está bien para las granjas de animales pero no para los colegios”.
Asimismo, apuntan a cómo desde la administración “dan un dinero a los centros bajo el epígrafe Confort Climático, pero se tiran nueve meses para estudiar lo solicitado por los centros, se pierde en un maremágnum burocrático y competencial con otras administraciones, como si abril, mayo y sus temperaturas supieran de papeles y ralentizaran su llegada”.
“Lo cierto es que en los IES de la provincia y en muchos colegios, donde la responsabilidad es compartida con los ayuntamientos, no se puede estar. La Junta de Andalucía los tiene abandonados”, se quejan.
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