La paradoja cordobesa: cada vez hay menos parados pero también población que pueda trabajar
Que baje el paro siempre es una buena noticia. Y más en una provincia como Córdoba, donde el desempleo es endémico y la tasa de paro sigue siendo la cuarta más alta de toda España (superada solo por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y la provincia de Cádiz). Pero entre los datos hay una letra pequeña: uno de los motivos por los que desciende el desempleo es Córdoba es porque cada vez hay menos gente disponible para trabajar (por edad o porque directamente ha abandonado el mercado laboral).
Eso es lo que refleja el análisis de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026, difundido este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La provincia registra 62.300 parados, menos que hace un año, y una tasa de desempleo del 16,69%, inferior a la del mismo periodo de 2025. Sin embargo, al mismo tiempo la población activa —es decir, las personas que trabajan o buscan empleo— se ha reducido con fuerza hasta situarse en 373.200 personas, el nivel más bajo de la serie reciente. La conclusión es clara: Córdoba mejora sus porcentajes de paro, pero pierde músculo laboral. Y eso plantea una duda de fondo sobre la solidez real de esa mejoría.
Un mercado laboral más pequeño
La población activa es uno de los indicadores más relevantes para medir la salud económica de un territorio. Cuando aumenta, significa que más personas se incorporan al mercado de trabajo, ya sea encontrando empleo o intentando hacerlo. Cuando cae, sucede lo contrario: menos ciudadanos participan en la economía productiva.
En el caso de Córdoba, la evolución reciente es preocupante. En el primer trimestre de 2022 la provincia alcanzó uno de sus niveles más altos con 385.100 activos. Desde entonces, la cifra ha ido descendiendo con altibajos hasta los 373.200 actuales.
Eso significa que en apenas cuatro años Córdoba ha perdido cerca de 12.000 personas en su fuerza laboral. No se trata de una variación puntual, sino de una tendencia sostenida que apunta a factores estructurales como el envejecimiento de la población, las jubilaciones, la emigración de jóvenes o el abandono de la búsqueda de empleo.
Otro dato revelador es la tasa de actividad, que mide qué porcentaje de la población en edad de trabajar está dentro del mercado laboral. Córdoba había llegado a moverse en el entorno del 58% y el 59% en años anteriores, pero ahora cae al 56,8%. Es una cifra especialmente relevante porque refleja que el problema no es solo cuántos parados hay, sino cuántas personas participan realmente en la economía provincial. Si el número de activos disminuye, también se reduce el potencial de crecimiento, consumo, inversión y creación de riqueza. En otras palabras: una provincia puede mejorar su tasa de paro sobre el papel mientras pierde capacidad económica real.
Menos paro… pero también menos activos
La comparación interanual resume bien esa contradicción. En el primer trimestre de 2025 Córdoba contaba con 383.000 activos y 66.200 parados, con una tasa de desempleo del 17,32%. Un año después hay 373.200 activos y 62.300 desempleados, con una tasa del 16,69%.
Es decir, hoy hay menos parados que hace un año, pero también casi 10.000 personas menos participando en el mercado laboral. Parte de la mejora estadística del paro se explica porque disminuye el denominador: hay menos gente buscando trabajo.
Este fenómeno suele producirse cuando personas desempleadas dejan de inscribirse, renuncian temporalmente a encontrar empleo, pasan a la inactividad o abandonan la provincia en busca de oportunidades.
La serie histórica reciente deja además una referencia significativa. El primer trimestre de 2024 fue el mejor dato de los últimos años para Córdoba: 54.500 parados y una tasa de desempleo del 14,67%, claramente mejor que la actual. Desde entonces, la provincia no ha logrado recuperar aquel nivel. El paro volvió a repuntar en 2025 y, aunque ahora corrige ligeramente, lo hace sobre una base más reducida de población activa. Eso refuerza la sensación de que la economía cordobesa no termina de consolidar una dinámica expansiva sostenida.
CCOO habla de una bajada del paro “ficticia”
La secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba, Ana Belén Acaiña, se congratula de la bajada del paro que reflejan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre del año, que indican que la provincia cuenta con 62.200 personas en desempleo, 3.100 menos que en el último trimestre del pasado 2025. Sin embargo, esta bajada del paro “es ficticia” y en realidad no responde a un incremento del empleo sino a una bajada de la población activa, o lo que es lo mismo, “a la salida masiva de personas del mercado laboral”, remarca la responsable sindical.
Acaiña ha mostrado su profunda preocupación ante los datos del mercado laboral del primer trimestre de 2026, que “certifican un empeoramiento real de las condiciones de vida de la clase trabajadora cordobesa”. La reducción de la tasa de paro en 0,35 décima, hasta el 16,69 %, “es un dato engañoso, ya que se produce de forma paralela a un descenso drástico de la tasa de actividad y de empleo”, insiste.
En opinión de la responsable sindical, “la provincia ha perdido dinamismo, con una caída de la actividad del 1,75 % respecto al trimestre anterior”. En este sentido, Acaiña ha afirmado que “estamos ante un efecto desánimo evidente, donde la población ha dejado de buscar empleo ante la falta de oportunidades reales, provocando una contracción simultánea de la actividad y el empleo”.
La tasa de empleo se ha situado en el 47,32 %, lo que supone un descenso de 1,25 puntos porcentuales en tan solo tres meses. Asimismo, en términos interanuales, esta tasa de empleo ha disminuido en 1,04 %, “lo que ratifica que la estructura productiva de Córdoba es incapaz de retener a su población activa y de generar puestos de trabajo estables”, hace hincapié la secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba.
CSIF lamenta la “falta de medidas”
CSIF considera que la bajada del paro no puede esconder el hecho de que la tasa de desempleo en Córdoba se mantiene como la cuarta más elevada en España, según las cifras dadas hoy a conocer en la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre de 2026. “Se trata de un dato que demuestra claramente el largo camino que le queda por recorrer a nuestro mercado laboral hasta conseguir una situación que podamos calificar como normal en los tiempos actuales”, según recalcó el presidente de CSIF Córdoba, Antonio Rafael López.
Además, se da la circunstancia de que esta ratio está lejos de la media nacional, que se colocó al comienzo de este ejercicio en un 10,83%. El dirigente sindical resalta que “no podemos aceptar que pasen los años y la creación de empleo estable y de calidad en nuestro territorio se haya convertido en una quimera por la falta de medidas eficaces por parte de las administraciones públicas competentes y por un diálogo social que se ha quedado desfasado al no responder a las necesidades actuales de los trabajadores y las trabajadoras”.
López califica de “engañosa” la bajada del paro en 3.000 personas que se contabilizó en el primer trimestre del año con respecto al anterior, ya que la cifra de ocupados en Córdoba se ha reducido en 7.100 personas. En su opinión, “esto es una prueba de cada vez más cordobeses, muchos de ellos jóvenes, se ven obligados a hacer las maletas para buscar un futuro fuera dadas las escasas oportunidades laborales de calidad y estabilidad que les ofrecen aquí, algo que también se observa en los constantes descensos de la población en la provincia”.
El máximo responsable de la central sindical a nivel provincial también alerta de la situación de las mujeres, que suponen casi el 57% del conjunto de desempleados que había en Córdoba a principios de 2026, según la EPA, al mismo tiempo que la tasa de paro femenino se sitúa como la tercera más elevada en España, con un 20,36%. “Nuestro mercado laboral sigue teniendo un sesgo de una desigualdad contra el que es necesario seguir luchando con el objetivo de que todos, hombres y mujeres, tengamos las mismas oportunidades para acceder a un puesto de trabajo”, concluye el presidente de CSIF Córdoba.
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