Un organismo de la Junta cuestiona por primera vez el control del Cabildo sobre los guías de la Mezquita de Córdoba
Más de dos años y medio después de la primera denuncia, la Agencia de la Competencia y de la Regulación Económica de Andalucía (ACREA) ha emitido un informe en el que concluye que el proceso de habilitación específica impuesto por el Cabildo Catedralicio de Córdoba para ejercer como guía-intérprete en el interior de la Mezquita-Catedral, el principal monumento de Córdoba y uno de los más visitados de España, constituye una restricción al acceso y ejercicio de esta actividad profesional.
El informe, al que ha tenido acceso este periódico en exclusiva, supone todo un tirón de orejas tanto al Cabildo -porque afirma que no debería exigir exámenes o carnés propios adicionales para permitir el paso a los guías-, como a la Delegación provincial de Turismo y Cultura de Córdoba -a la que insta, tras dos años y medio de inacción, a que promueva actuaciones coordinadas para asegurar que el ejercicio profesional en el monumento se ajuste a la ley-.
Más allá de lo simbólico, el informe también es una “munición” jurídica muy valiosa para los guías que se sienten perjudicados por una cuestión que este diario sacó a la luz en noviembre de 2023. Entonces se supo que los servicios jurídicos de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía habían recibido en el mes de agosto varias denuncias contra el proceso de selección de guías en la Mezquita Catedral de Córdoba, celebrado por el Cabildo en junio de ese mismo año (y en el que, del total de 198 candidatos, aprobaron finalmente 42).
Limitación a la libre prestación de servicios
La ACREA, que ha emitido el informe a petición de la Delegación de Turismo y Cultura de Córdoba, considera que la exigencia de una capacitación adicional por parte del Cabildo Catedralicio a guías ya habilitados por la Junta de Andalucía puede suponer una limitación a la libre prestación de servicios en el sector turístico. Es más, advierte del riesgo de que el sistema implantado en Córdoba siente un precedente que propicie que otros titulares de bienes patrimoniales, especialmente eclesiásticos, implanten sus propios sistemas de autorización. Esto generaría una “fragmentación regulatoria” que iría en detrimento de un entorno jurídico predecible y competitivo.
Y carga también contra el sistema de acceso al monumento y el denominado “derecho de admisión” que esgrime el Cabildo como titular del bien. Para ello, recuerda que al gestionar un monumento de tal relevancia, el Cabildo actúa “funcionalmente” como una autoridad competente y debe someterse a principios de necesidad y proporcionalidad, y compara además esta situación con la de otras catedrales españolas como las de Burgos, León, Toledo o Sevilla, también en manos eclesiásticas, donde no se exigen requisitos adicionales a los guías acreditados por las comunidades autónomas.
Lo más curioso es que llega a afirmar que la regulación que hace el Cabildo de los guías turísticos en el principal monumento de Córdoba podría tener efectos sobre el mercado, como la reducción de la oferta de guías disponibles, posibles incrementos de precios para los visitantes, mayores cargas administrativas y un menor incentivo a la innovación en los servicios turísticos. Además, advierte de que podría sentar un precedente para otros monumentos.
Dos años y medio de inacción de la Delegación
El informe que ha realizado la Agencia de la Competencia también recuerda que la propia Delegación de Turismo y Cultura decidió archivar inicialmente las reclamaciones al no apreciar infracción turística. En este ámbito, cabe recordar que, solo cuando el Defensor del Pueblo reprochó su actuación, se produjo la reacción de la Consejería, que lo que hizo fue precisamente trasladar la cuestión a la ACREA.
Eso fue en junio del año pasado. Diez meses después, el delegado de Turismo y Cultura, Eduardo Lucena, ya tiene su respuesta, que le dice que no aprecia un amparo legal expreso que permita al Cabildo establecer requisitos profesionales adicionales, aunque reconozca, eso sí, sus competencias en la organización de horarios, aforos o condiciones de visita.
También aclara que, aunque la Agencia de la Competencia no tiene la potestad de anular directamente el proceso del Cabildo, sus conclusiones dejan al sistema de habilitación propia en una posición de gran vulnerabilidad legal, ya que el Decreto 8/2015 de la Junta de Andalucía establece los requisitos para el ejercicio de la profesión de guía turístico, con validez en los bienes del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
Por todo ello, la ACREA propone promover, en coordinación con las entidades competentes (como la propia Delegación), las actuaciones necesarias para asegurar que el acceso a la Mezquita-Catedral se ajuste al principio de habilitación única y se ponga fin a la “doble habilitación” que se exige a los guías turísticos andaluces para poder explicar la historia milenaria de ese gran monumento que es la Mezquita de Córdoba.
Por el momento, desde la Delegación de Cultura, se guarda silencio. Este periódico ha trasladado algunas cuestiones al departamento de prensa, sin que, en el momento de publicar esta noticia, se haya contestado al requerimiento.
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