El mercado de la vivienda en Córdoba arranca 2026 con el mejor enero desde la burbuja
El mercado inmobiliario de la provincia de Córdoba ha iniciado 2026 con fuerza. El mes de enero ha cerrado con 882 compraventas de viviendas, un dato que no solo mejora con claridad el arranque del año anterior, sino que sitúa al sector en niveles que no se veían desde el ciclo expansivo previo a la crisis financiera. En concreto, se trata del mejor enero desde 2008, en plena resaca del estallido de la burbuja inmobiliaria.
Según los datos disponibles, la actividad creció un 10,8% en comparación con enero de 2025, cuando se registraron 796 operaciones. Este incremento consolida la tendencia al alza que ha marcado el comportamiento del mercado durante los últimos años y confirma que la demanda sigue mostrando una notable resistencia, pese a un contexto económico más exigente en términos de financiación.
El dato cobra aún más relevancia si se contextualiza dentro de la serie histórica. Enero no suele ser un mes especialmente dinámico para el mercado de la vivienda, ya que acusa el parón estacional tras el cierre del ejercicio anterior. Sin embargo, el volumen registrado en este inicio de 2026 no solo rompe con esa tendencia, sino que se sitúa en la parte alta del ciclo actual y en cifras equiparables a las del periodo previo a la crisis de 2008.
Este buen arranque se produce, no obstante, tras un final de 2025 especialmente intenso, con varios meses consecutivos superando el millar de operaciones. En este sentido, aunque enero presenta una ligera caída respecto a diciembre (1.010 compraventas), la lectura no es negativa, sino más bien una normalización estacional dentro de un mercado que continúa en niveles elevados de actividad.
Menor dependencia de las hipotecas
Uno de los aspectos más relevantes que deja el inicio de año es la evolución desigual entre compraventas e hipotecas. En enero se firmaron 621 hipotecas sobre viviendas, lo que supone un aumento mucho más moderado, del 3,3% interanual.
Esta diferencia de ritmos tiene una consecuencia directa: el peso de las operaciones financiadas mediante crédito hipotecario se reduce. En concreto, alrededor del 70,4% de las compraventas realizadas en enero contaron con hipoteca, un porcentaje significativo, pero inferior al que cabría esperar en un escenario de crecimiento paralelo.
Este dato apunta a un cambio progresivo en la estructura del mercado. Cada vez es mayor la presencia de compradores que no necesitan financiación bancaria para cerrar la operación, ya sea por disponer de ahorro previo, por la venta de una vivienda anterior o por tratarse de perfiles inversores.
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