Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Un estudio muestra que la soledad se asocia a una peor percepción de la salud

Un voluntario de Cruz Roja, atendiendo a una persona mayor.

Redacción Cordópolis

0

Sentirse solo influye en cómo percibimos nuestra salud: cuanto mayor es la soledad, peor es la valoración que las personas hacen de su estado de salud, al menos en Europa. Esta es la principal conclusión de un estudio de la Universidad de la Laguna y el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con sede en Córdoba. El trabajo, publicado en Frontiers in Sociology: Medical Sociology, se basa en una encuesta online comparativa de 4.800 personas adultas realizada en 2025 en Alemania, España, Grecia, Irlanda, Portugal y Suecia.

El estudio confirma que la soledad constituye un determinante social relevante de la salud: a mayor nivel de soledad, peor valoración del estado de salud, incluso tras considerar factores como edad, sexo o situación socioeconómica. “La asociación observada entre soledad y la valoración que las personas hacen de su propio estado de salud es independiente de otras variables”, asegura Ana Padrón de Armas, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral en el IESA-CSIC.

Las mujeres valoran sistemáticamente peor su estado de salud y presentan mayores niveles de soledad que los hombres en la mayoría de países analizados. Este resultado, subrayan los autores, se enmarca en la conocida paradoja de género en salud: las mujeres reportan peor estado de salud pese a tener mayor esperanza de vida.

En cambio, el análisis por edad revela que mientras que la salud autopercibida empeora progresivamente con la edad, la soledad es más elevada en las personas jóvenes y disminuye a lo largo del ciclo vital. Este resultado cuestiona la idea tradicional de la soledad como un problema exclusivo de la vejez y refuerza la evidencia reciente que identifica a la juventud como un grupo especialmente vulnerable.

“Nuestros resultados subrayan la importancia de la soledad como factor social asociado a la salud. No se trata de un fenómeno marginal, sino de un elemento con implicaciones claras para el bienestar de la población”, señala Rafael Serrano, autor sénior del estudio y responsable del grupo ‘Salud: dimensión social y de género’ del IESA-CSIC. El estudio advierte, no obstante, que los resultados deben interpretarse en términos de asociación y no de causalidad, es decir, que no implican que la soledad provoque peor salud o viceversa. Además, la relación entre soledad y salud podría ser bidireccional.

Referencia:

Padrón-Armas, A., Gutiérrez-Barroso, J., Torrado-Martín-Palomino, E., Serrano del Rosal, R. (2026). Loneliness as a predictor of self-rated health: a gendered, cross-national analysis in six European countriesFrontiers in Sociology: Medical Sociology, 11:1726387. https://doi.org/10.3389/fsoc.2026.1726387

Etiquetas
stats