“Estamos encantados”: la rehabilitación de los edificios del Parque Figueroa entra en su fase final
El barrio del Parque Figueroa continúa con una transformación que no solo está cambiando la estética de sus míticos bloques, sino que, además, también está mejorando la calidad de vida de sus residentes. Con la rehabilitación térmica y la mejora de la envolvente de los edificios entrando en su fase final, el sentimiento de satisfacción está sobresaliendo a cualquier otra emoción, según han explicado los propios vecinos a Cordópolis. Ahora, estos ven que sus viviendas son más eficientes y confortables.
Para poner un poco de contexto. Esta iniciativa parte de los propios vecinos del Parque Figueroa desde el 2015, que vieron que necesitaban una reforma urgente. De hecho, esta intervención es posible gracias a los fondos Next Generation del Plan Ecovivienda, que fueron gestionados por la Junta de Andalucía en 2023. Ahí la Administración ha destinado una inversión específica para actuar en 720 viviendas repartidas en 36 bloques del Parque Figueroa. El objetivo principal de estas ayudas es alcanzar un ahorro de consumo de energía de, al menos, el 30%, garantizando edificios más sostenibles y reduciendo la factura energética de las familias cordobesas.
Los aspectos técnicos de la reforma
Los constructores Miguel Rodríguez y David Salamanca han detallado a este periódico sobre el terreno que la actuación se ha centrado en la envolvente integral del edificio. Según han explicado, se han sustituido todas las ventanas antiguas por nuevas estructuras de PVC con cámara de aire y tratamiento solar, mejorando el aislamiento térmico. Además, se ha intervenido en la cámara del aire de las fachadas, inyectando lana mineral virgen, que es un material aislante que hasta ahora era inexistente en estas construcciones originales.
Las mejoras, además, se han extendido también al interior del edificio. Rodríguez y Salamanca han afirmado que se han pintado los patios interiores y las fachadas con pintura térmica. Además, en las cubiertas se ha procedido al levantamiento de la superficie antigua para instalar un aislamiento especial de diez centímetros e impermeabilización. Posteriormente, se ha solado la azotea y se han instalado barandillas de seguridad en todo el perímetro para que sean seguras para los más pequeños.
“Estamos encantados”: los vecinos agradecen esta obra
En el bloque que han terminado las obras es el número 12 del pasaje Marino Garrote, y ahí la vida diaria ha cambiado para sus vecinos, como Lourdes, que lleva 50 años en el edificio y ha confesado a este periódico que está “encantada” con el resultado. “Parece otro edificio, solamente con las ventanas nuevas”, afirma, destacando la luminosidad y el aislamiento acústico logrado. Por otro lado, Pastori ha abierto las puertas de su casa a Cordópolis y ha comentado que ni siquiera cierra las cortinas para poder admirar sus nuevas ventanas.
Francisco Muñoz, presidente de la Asociación Vecinal del Parque Figueroa, ha recordado a este periódico que este “proyecto extraordinario” comenzó a fraguarse en 2015. Lo que inicialmente se planteó como una simple reparación de azoteas y pintura, evolucionó hacia una rehabilitación energética integral cuando surgieron las exigencias de los fondos europeos. El dirigente ha destacado que ha sido un proceso largo y complejo debido a la implicación de múltiples administraciones y la necesidad de convencer a una comunidad de vecinos diversa, pero celebra que finalmente se haya logrado un cambio “tremendo” en la fisionomía del barrio.
La magnitud económica del proyecto también ha crecido desde sus inicios. Muñoz ha explicado que el presupuesto inicial de seis millones de euros para todo el barrio se transformó finalmente en una inversión de 24 millones. Actualmente, cada comunidad de vecinos cuenta con un presupuesto de aproximadamente 232.000 euros para ejecutar estas obras. Este esfuerzo financiero ha permitido que el proyecto no solo se quede en una primera fase, sino que se planteen ya nuevas etapas para incluir a aquellos bloques que inicialmente quedaron rezagados.
A pesar de que muchos edificios ya lucen su nueva imagen, los trabajos en los demás bloques siguen manteniéndose a pleno rendimiento, con una duración estimada de un mes de obra por bloque. Francisco Muñoz ha definido el momento actual como “el principio del fin”, asegurando que la intención es terminar la rehabilitación de la totalidad del barrio.
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