Un desayuno para reflexionar sobre el futuro de los patios: “El reto generacional es un problema”

Encuentro con propietarios y cuidadores de patios con motivo de la celebración del décimo aniversario de la declaración de la Fiesta de los Patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha reunido a cuidadores y propietarios de los Patios para celebrar la década como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y mirar al futuro de forma conjunta con quienes son los verdaderos protagonistas de esta fiesta.

Al desayuna también han acudido la primera teniente de alcalde delegada de Turismo, Isabel Albás, y la teniente de alcalde delegada de Promoción, Marián Aguilar, así como dos de los protagonistas de esta fiesta, los presidentes de las dos asociaciones vinculadas a los Patios de Córdoba, Rafael Barón y Miguel Ángel Roldán.

Los propietarios y cuidadores han sido invitados a un desayuno para celebrar está década de reconocimiento y se les ha obsequiado con unos cuadros que representan la estatua de la Regadora de Belmonte, el emblema escultórico situado en la calle Alfaros.

Cuando se se cumplen 10 años y un día de la declaración de la Unesco, que galardonó a los patios de Córdoba como Patrimonio Inmaterial, el alcalde de Córdoba ha aprovechado para acordarse de los que “en aquel momento lo pilotaron y lo llevaron adelante, todos los que pasaron tanto en el gobierno municipal como los representantes de los propietarios y cuidadores de los Patios, que fueron los que lograron, una vez más, un éxito colectivo en Córdoba.

“Creo que debemos seguir tomando nota, porque al final triunfamos cuando todos nos unimos”, ha dicho Bellido, que ha señalado el valor universal que se le ha otorgado a esta fiesta popular cordobesa. “Hoy ya no es algo sólo nuestro, no sólo está protegido por toda la Humanidad sino que se ha convertido en una fiesta cada vez más de carácter universal”, ha insistido el regidor, que recuerda son cada vez más los turistas que se acercan a disfrutar de esta fiesta, “la hagamos en la época del año que la hagamos”.

Bellido también ha dedicado unas palabras a los cuidadores y propietarios de los patios que mantienen viva esta tradición durante el año. “El valor a futuro de los patios es cuidar la forma de vivir tradicional en Córdoba, quienes durante todo el año cuidan su casa para y durante determinadas épocas del año se abra y que otros la disfruten”, ha rematado.

Por su parte, Miguel Ángel Roldán, presidente de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, ha descrito sus recuerdos del 6 de diciembre de 2012: “Tuve la suerte de estar en aquel foro donde había 186 países, para mí recordarlo después de diez años, es emocionante”. Roldán ha señalado que “ayer hubo patios que tuvimos que cerrar más tarde” y que respecto a las visitas “había gente de toda España”.

Finalmente, el presidente de la Asociación de Patios 'Claveles y Gitanillas', Rafael Barón, ha aprovechado esta celebración para recordar a las personas que fueron importantes en la consecución de esta declaración de la Unesco, “gente que trabajó muy duro, como Juan José Primo Jurado, Ana Verdú y Leonor Camorra, nuestra anterior presidenta, que estuvo en París junto a Miguel Ángel (Roldán) y que vivieron en primera persona esa experiencia. Los que estábamos aquí y habíamos luchando con el expediente cuatro años para que la Unesco se diera cuenta del valor que tiene nuestros patios y las personas que cuidan de ellos”. “Y después de diez años, ayer lo pudimos vivir de una manera muy bonita porque fue compartido con mucha gente, 29 patios abrieron sus puertas para todo el que vino”, ha añadido Barón.

Relevo Generacional

Barón ha detallado el problema del relevo generacional que sufren estas casas patio, ya que muy poca gente “tiene la generosidad” de dedicar su vida a estas fiestas. “Es verdad que el reto generacional es un problema, porque no sólo hay que vivir en una casa patio sino que hay que tener ganas de trabajar y abrirla al público. Es muy difícil encontrar personas que sean tan generosas y que abran las puertas de sus casas para que todo el mundo entre. Es una generosidad que es difícil de heredar. Y nosotros, desde la organización, luchamos por hacer entender que hay que educar a las nuevas generaciones para que crean que vivir en un patio merece la pena. Y para eso hay que buscar ayuda y solucionar problemas”, ha manifestado.

A su juicio, “el programa educativo del Ayuntamiento hay que incrementarlo, llevarlo a los institutos, para que los jóvenes aprendan que vivir en un patio no es tortura sino un beneficio”. “El último estudio que hizo Vimcorsa habla de unas 3.200 casas patio dentro de el Casco Histórico y en los últimos 20 años han abierto unas 200, hay una proporción muy pequeña. Muchas de estas casa están deshabitadas, se podría intentar desde las administraciones adquirir y restaurarlas para dar alquileres baratos con la condición de que abran esos patios al público. Son fórmulas que están ahí pero que hay que ponerlas en marcha y el ayuntamiento sólo no puede”, concluye el presidente de la Asociación 'Claveles y Gitanillas'.

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