REPORTAJE

Comparar precios y adquirir menos cantidad: hacer la compra ante la subida de precios

Imagen de archivo

El incremento de los precios en todos los productos y servicios se ha notado aún más en las últimas semanas. Y de especial manera lo ha hecho en Córdoba, que es este mes la provincia andaluza donde más ha subido el Índice de Precios al Consumo (IPC). Un aumento que no solo se ha notado en los precios de energía o asociados a la vivienda, si no también en los alimentos. Y, ante ello, los cordobeses se las ingenian para comparar precios en más comercios o comprar menos cantidad, para aminorar sus facturas.

Cordópolis ha hablado con ciudadanos que han pasado por los supermercados en esta semana y cuentan cómo consiguen ajustar el importe total del ticket de compra. Y es que, como informaba este medio este miércoles, los alimentos se han encarecido en un 7,2% con respecto al mes de marzo de este mismo año. Así lo reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Como consecuencia, los cordobeses intentan tomar alguna medida para que el gasto en comida no se le dispare. Para ello, hay quien ha comenzado a mirar y a comparar entre distintos supermercados; también quien ya lo hacía anteriormente y, hay quien, que pese a notar la subida, no ha cambiado sus hábitos de compra.

Sara y Paqui han pasado por un supermercado Proxi y, aunque ambas coinciden en el notable incremento de los precios, Sara señala que no compara precios porque las grandes superficies no están cerca de donde reside. “Siempre bajo aquí”. Pero conoce la experiencia de su madre, que sabe la diferencia de precios. “En Mercadona, por ejemplo, el aceite está a 3,20 euros, más o menos, y aquí cuesta 2,75”, apunta. Sin embargo, aunque ella no pueda hacerlo, recomienda “mirar muy bien los precios” ya que, según opina, “en grandes superficies lo que te baja en un producto te lo aumentan en otro”.

Por el contrario, Paqui, que salía de la misma superficie con dos de sus nietos, indica que el comparar precios era algo que ya hacía previamente debido a sus posibilidades. “Normalmente siempre lo he hecho porque mi economía es cortita y tengo que hacer muchos números al cabo del mes”. Además, explica que en su compra -que realiza de manera mensual- ya no hay tanta cantidad de productos. “Antes comprabas también para tener en casa, pero ahora compras solo lo que hace falta”.

Paqui vive con su marido -pensionista y “con una paga baja”- y, además, tiene que hacerse ocasionalmente cargo de sus nietos. Por ello, aprovecha para ir a los supermercados donde indica que “hay más ofertas”. Aunque esto no quita que, “al cabo del mes, hay que hacer muchos números”.

Semanas atrás, parecía que lo único que se había disparado era el precio del aceite de girasol y el del combustible. Ahora, la subida de los alimentos no pasa desapercibida. Según el informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el precio de la cesta de la compra en una familia media podía ascender hasta 500 euros. En su análisis han recogido la evolución de 156 alimentos de los cuales, 131 han subido su precio.

La margarina, la pasta, los plátanos o el salmón son algunos de los productos que más han subido. Por ello, el comparar precios puede ser una buena medida. Pepi Seco, que aprovechaba para ir a Aldi con sus dos hijos, a su salida ha expresado que es otra más de quienes se paran a comparar precios. “Sí, me paro a comparar y se nota bastante” y es que, con niños, la cesta de la compra es aún más costosa. Sin embargo, aunque compare en distintas superficies, Deza; Aldi y Mercadona, asegura que en este último es donde ha notado el incremento “más grande”.

También María Teresa, cargada de bolsas y leche a su salida del supermercado Día, cuenta que hace su compra una vez a la semana para lo que también visita distintos establecimientos. “Voy de unos a otros a ver qué está más barato”, indica. Además, señala que la fruta, concretamente, la adquiere en pequeños comercios.

Ninguna acción para bajar el coste de la compra

Por el contrario, también hay quien a pesar de este incremento en el valor de los productos, sigue realizando sus compras con absoluta normalidad. Este es el caso de Montserrat Sánchez que salía de comprar en Aldi y confiesa haber notado “que ha subido mucho el precio de los productos en general”; una compra en la que “antes gastaba 70 euros, y ahora 90”. Sin embargo, confiesa que no hace nada para evitar el incremento, “la verdad es que me quejo pero no hago nada especial para evitarlo”.

Otra clienta en Piedra, que no ha dado su nombre, se suma al carro de los que se mantienen fieles a sus establecimientos a pesar de la notable subida en el coste de los productos. Aunque, por su parte, intenta tomar una medida para intentar rebajar el coste final: “Como la carne y el pescado ha subido mucho, intento comprar menos”.

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