Cámaras para controlar el aforo y 390 policías: así es el Plan de Seguridad y Tráfico para las Cruces de Mayo 2026
El Ayuntamiento de Córdoba ha vuelto a desvelar un nuevo Plan Especial de Tráfico y Seguridad para el Concurso de Cruces de Mayo de 2026, que se celebrará del 29 al 3 de mayo. El documento, que ha sido aprobado por la Junta de Gobierno Local, es muy parecido al implantado en la edición anterior, la correspondiente a 2025, centrándose en la prevención de riesgos, el control de aforos y la sostenibilidad del evento.
En primera instancia, y dada la polémica con las horas extras que han ido denunciando los agentes de seguridad, se desplegarán durante los cuatro días más intensos un total de 390 efectivos de la Policía Local, sumando los distintos turnos de refuerzo. Este dispositivo se intensificará durante la mayor afluencia, concretamente entre las 19:00 y las 3:00. Todo ello para asegurar una evacuación ordenada del público tras el cierre de las cruces. El reparto de agentes, por otro lado, variará según el riesgo de cada día, alcanzando su pico el jueves y el viernes.
El CECOP, la sede para el aforo de las cruces, y las medidas para combatir el botellón
Como ya se implantó en 2025, para este año vuelve el uso de sistemas de videovigilancia con conteo automático de personas en tiempo real. Estas cámaras permitirán a la Policía Local monitorizar la densidad de público en los puntos más críticos y evaluar la evolución de los flujos peatonales. Gracias a estas herramientas, el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) podrá tomar decisiones inmediatas sobre la regulación de los accesos e incluso cerrar alguna cruz que supere los datos previamente acordados.
Asimismo, el plan identifica zonas críticas que requiere una vigilancia especial por su gran afluencia y su configuración urbanística, como es el caso de Santa Marina, Conde de Priego y el eje Bailío-Capuchinos. En estos entornos se aplicará una sectorización operativa para evitar las situaciones de saturación. Para ello, los agentes controlarán los puntos de entrada y salida.
Por otro lado, la seguridad se gestionará a través de tres fases operativas que se activarán según la ocupación del espacio público: la fase uno se iniciará cuando la densidad alcance entre dos y cuatro personas por metro cuadrados, comenzando las restricciones de acceso; la fase dos entrará si se supera el límite de cuatro personas por metro cuadrado, lo que supondrá el cierre inmediato de los accesos y la habilitación exclusiva de vías de salida para garantizar la integridad de los ciudadanos.
Otro de los puntos fundamentales de este Plan es cómo combatir el consumo de alcohol en la vía pública. La Policía Local desplegará agentes para detectar la venta y consumo no autorizado de alcohol, además de vigilar zonas satélite como el Vial Norte. En 2025, la implantación de este modelo operativo ya permitió una reducción superior al 60% en las denuncias por botellón.
La movilidad en la ciudad también se ve alterada
Y es que esta festividad también hace que existan restricciones severas en el tráfico rodado para priorizar la seguridad peatonal en los entornos de las cruces más concurridas. En la zona de Santa Marina y Conde de Priego, se verán afectadas vías fundamentales como la calle Zarco, Moriscos, Marroquíes y Tafures, destacando el cierre total en ambos extremos de la calle Miguel Amate Escudero. Asimismo, el eje que conecta el centro con el casco histórico sufrirá cortes dinámicos en arterias principales como Alfaros, la Cuesta del Bailío, Conde de Torres Cabrera y Alfonso XIII, adaptándose la circulación en tiempo real según la densidad de asistentes detectada por los mandos operativos en cada sector.
Es por ello que el Ayuntamiento ha establecido itinerarios alternativos, como el desvío del tráfico desde el eje de San Andrés hacia la calle Isabel Losa, que podrá incluso invertir su sentido de marcha si las necesidades operativas lo requieren. A pesar de las restricciones, el Plan garantiza el acceso permanente a los residentes debidamente acreditados y a los servicios de emergencia a través de pasillos habilitados y vallados específicos, como los instalados en la Plaza de Conde de Priego o la calle Mayor de Santa Marina.
El dispositivo contará también con el apoyo de una dotación preventiva del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento ubicada en Capitulares. Esta posición facilitará una intervención rápida en el casco histórico ante cualquier emergencia relacionada con incendios o rescates. Asimismo, se desplegarán ambulancias de soporte vital en puntos estratégicos, con un tiempo máximo de llegada estimado de entre cinco y ocho minutos en zonas urbanas saturadas.
Finalmente, y tal y como ya contó este periódico, el horario autorizado de las cruces será de 12:00 a 02:00, a excepción del miércoles 29 de abril que cerrarán a medianoche. La normativa exige una reducción progresiva del volumen de la música a partir de las 00:00 para minimizar las molestias al descanso.
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