Absuelto el activista que cortó unos alambres para denunciar el cierre de un camino público en Córdoba

Manuel Trujillo, el día del juicio por el camino de El Bañuelo

Manuel Trujillo, activista integrante de la plataforma A Desalambrar de Córdoba -que tiene dos décadas de trayectoria en la defensa de los caminos públicos y vías pecuarias- ha sido absuelto tras el juicio que se celebró el 5 de mayo contra él por cortar unos alambres de espino como “gesto simbólico” contra el cierre del camino público de El Bañuelo.

La jueza considera que “la intención del señor Trujillo al cortar la alambrada no era la de causar un perjuicio patrimonial”, sino que su comportamiento “iba dirigido a conminar” al propietario de la finca que cierra el paso por el camino público “a retirar las vallas y candados que impedían el libre acceso” por el camino de El Bañuelo, según el fallo de la sentencia. Contra ella cabe recurso ante la Audiencia Provincial de Córdoba.

Los hechos juzgado se remontan a abril de 2021, cuando tuvo lugar en Córdoba una marcha reivindicativa para denunciar que el camino público de El Bañuelo -del que aparecen referencias históricas desde el siglo XV, está catalogado desde 1884 y se incluye en el actual Inventario Municipal de Caminos de la capital-, había sido cerrado al paso con una cancela y un candado por el propietario de la finca que atraviesa. En dicha marcha, Manuel Trujillo cortó unos alambres de espino como “gesto simbólico” contra el cierre del camino público. Y este mes se sentó en el banquillo acusado por la propiedad de un delito de daños y otro de coacciones, de los que ha quedado absuelto.

Aquel día, la marcha reivindicativa contó con la presencia de medios de comunicación para difundir la protesta por el cierre del camino público de El Bañuelo. Y precisamente, son las imágenes tomadas por los medios en la que se ve al activista cortando los alambres de espino, la principal prueba que esgrimía la propiedad de la finca como acusación. Mientras, la defensa, siempre ha argumentado que se trataba de un gesto simbólico y que la protesta iba dirigida principalmente hacia el Ayuntamiento de Córdoba, como administración que debe velar por que se garantice el tránsito por los caminos públicos del municipio.

Camino público certificado

El camino del Bañuelo aparece recogido con el número 27 en el Inventario Municipal, aprobado en el año 2016 por el Ayuntamiento, y es copia del anterior inventario que data de 1884 donde también aparece el Camino del Bañuelo con la siguiente referencia: “El que partiendo del anteriormente descrito en la fuente del lagar de la Victoria y atravesando tierras del de Piquín y hazas del Peñoncillo, pasa por la puerta del lagar del Bañuelo y su aguadero y continúa por el lagar de San Llorente hasta reunirse en tierras del de la Correa con el que se dirige a Trassierra por la fuente del Arco”. Asimismo, aparece en toda la cartografía de la época, además de haber referencias a este camino, que era el principal para ir de Córdoba a la barriada de Trassierra, desde el siglo XV.

Integrantes de distintos colectivos ecologistas y sociales de Córdoba, así como personas a título individual, han mostrado durante este tiempo su apoyo y solidaridad a Manuel Trujillo, también el día del juicio a las puertas de la Ciudad de la Justicia. Y, de nuevo este año como el pasado, otra marcha reivindicativa celebrada en abril con motivo del Día de los Caminos públicos, volvió a poner el foco en el paso cerrado, ahora con otra nueva cancela y una cadena, en el camino de El Bañuelo, algo que ha sido denunciado ante la Guardia Civil.

En el juicio celebrado en la Ciudad de la Justicia, la acusación ejercida por la propiedad de la finca había solicitado una multa a razón de 20 euros al día durante tres meses por daños y otra multa similar por coacciones. La Fiscalía pedía una multa similar por los daños ocasionados. Mientras, la defensa de Manuel Trujillo había solicitado la absolución, al entender que se trató de “un gesto para llamar la atención del Ayuntamiento” y que no se realizó contra la propiedad en sí, según ha explicado a este periódico. De hecho, todo este tiempo, la plataforma de la que forma parte lleva pidiendo al Consistorio que actúe, incluso entregándole más de 3.000 firmas que fueron reunidas para solicitar que actuara al respecto.

“Alambrada colocada sin autorización”

Además, Trujillo y la plataforma A Desalambrar tenían “la confianza de saber que la alambrada no tenía permiso para su colocación. Estamos seguros de que no tenía ningún tipo de autorización” y esperan que “en poco tiempo se resuelva” esta situación.

El camino de El Bañuelo había estado abierto mientras que la finca pertenecía a los anteriores propietarios pero -según señalan desde A Desalambrar- desde que la finca fue adquirida por un nuevo propietario “ha ido poniendo dificultades a las personas que pasaban por el camino, y diciéndoles que no podían pasar, hasta que finalmente lo ha cerrado, poniendo una cancela metálica y cerrando la cancela que tenía abierta el anterior propietario con una pitón”, en 2021. En la primavera de 2022, se instaló una nueva cancela con una cadena.

Según las Ordenanzas de Usos de Caminos de Córdoba, aprobadas en el año 2010, es una infracción muy grave “la instalación de obstáculos o la realización de cualquier tipo de acto que merme la accesibilidad de forma injustificada, impida totalmente el tránsito o genere un elevado riesgo para la seguridad de personas y bienes que circulen por los caminos públicos municipales, o el acceso a fuentes, abrevaderos y alcubillas de uso público”, castigada con multa de entre 15.025,31 a 30.050,61 euros.

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