Las familias del asentamiento de Chinales tendrán que abandonar la zona antes del verano
Las familias que viven en el asentamiento de Chinales deberán abandonar la zona antes del verano ante las previsiones del Ayuntamiento de Córdoba de construir ahí el parque Chinales-Mirabueno para ampliar el Anillo Verde de la ciudad. Se trata de un proyecto que el alcalde anunció el pasado 2023, pero del que no se conocen más datos ni en qué fase se encuentra el proyecto, que ni siquiera se ha licitado aún.
En el Pleno de este jueves, Hacemos Córdoba preguntó al gobierno local qué alternativas iba a darles a las familias, quienes, a través de la Unidad de calle, conocieron que debían abandonar esta zona del polígono industrial antes del verano. Tanto la asociación de ayuda a las comunidades romaníes, Acisgru, como los propios residentes del asentamiento han confirmado a este periódico que el requerimiento municipal es claro: una vez que los menores acaben el curso escolar, tienen que irse de allí.
La medida afecta a entre ocho o nueve familias que viven en chabolas en la zona baja del asentamiento, además de a otras dos situadas en la parte de arriba. En esta zona también existen naves industriales habitadas. En estos casos los residentes cuentan con el permiso de los propietarios de los terrenos. Entre todos ellos hay diez menores escolarizados en un colegio y un instituto de la zona. Preocupados por el futuro escolar de sus hijos, la Unidad de calle les habría traslado que los trabajadores municipales se encargarían de su escolarización una vez que estén asentados en otro lugar.
Pero esta realidad se antoja “imposible” para las familias, quienes no tienen a dónde ir ni posibilidad de alquilar naves ante la falta de nóminas que sirvan de aval. En el caso de encontrar alguna alternativa de este tipo que no requiera nómina, pagarían el alquiler entre varias familias. Además, dado que el principal ingreso para estas familias es la venta de chatarra, necesitarían un lugar amplio en el que acumularla.
Mientras que esto ocurre, el proceso de licitación del contrato del Programa para la integración de menores y familias en exclusión social residentes en infraviviendas continúa su curso. Se trata de una iniciativa municipal que cuenta con una inversión de 1,24 millones de euros destinada a atender a las familias que viven en los asentamientos de la capital. Esta semana, la Mesa de Contratación requirió a la Fundación Adsam una documentación para poder finalmente adjudicarle el contrato al haber sido la oferta más ventajosa entre las tres que se presentaron.
Este periódico ha contactado con el Ayuntamiento para conocer más detalles sobre esta decisión y saber en qué estado se encuentra el proyecto del parque Chinales-Mirabueno, aunque no ha obtenido respuesta.
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