Los trabajadores celebran el acuerdo.

Los ya ex trabajadores y trabajadoras de la planta de Zumosol en Palma del Río han levantado este martes el campamento que han mantenido durante 331 días en las instalaciones de la fábrica tras llegar a un acuerdo con la propietaria, el fondo de inversión Toksöz, que ya ha abonado la indemnización por despido improcedente y que antes del 28 de febrero se ha comprometido a pagar los salarios que adeuda a los 38 trabajadores.

La secretaria General de CCOO de Córdoba, Marina Borrego, y el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez, han acompañado a la plantilla en este último día de protesta en el que han querido dar las gracias a todas las personas, organizaciones, instituciones y entidades que durante el último año han apoyado a la plantilla en su lucha por sus derechos laborales.

Especial mención han hecho a la Comandancia de la Guardia Civil en Córdoba y a la Dirección Especial de la Inspección de Trabajo, “que han hecho una labor extraordinaria, cada uno en su campo, para defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras”, dijo Marina Borrego quien recalcó que “sin la información recabada por sus investigaciones habría sido mucho más difícil demostrar que no hubo cesión de trabajadores a Cegeplas –y por tanto los empleados y empleadas seguían siendo trabajadores de Zumos Palma-, y que el último ERTE que presentó la empresa no tenía validez y, por tanto, debía abonar las nóminas de los meses que duró a los trabajadores y trabajadoras”.

Agustín Jiménez resaltó que “el acuerdo que hemos firmado, y con el se pone fin a este año de lucha incansable, no habría sido posible sin el respaldo de la ciudadanía y también de los medios de comunicación que no han dejado de informar sobre la situación que han vivido estos trabajadores y trabajadoras”.

“Hoy tenemos una sensación agridulce, porque aunque nos alegramos de que los compañeros vayan a cobrar lo que les corresponde legítimamente, también hoy cerramos Zumosol”, dijo el responsable de Industria quien confía en que “alguna empresa se interese por la fábrica y pueda recuperar la actividad, porque el cierre de Zumosol es mucho más que 38 familias afectadas, es la desmantelación de la industria en la comarca, es empobrecimiento y desempleo”.

Además, la secretaria General de CCOO hizo hincapié en que “el ejemplo de Zumosol debe servir para otras empresas que también abusan de sus plantillas y pretenden escatimar los derechos de los trabajadores y trabajadoras”. En este sentido, Jiménez recordó que “aquí al lado tenemos a los compañeros y compañeras de LCG Fruit, que están sufriendo las consecuencias del cierre de Zumosol, y de la misma forma que hemos estado al lado de la plantilla de Zumosol, estamos y vamos a seguir estando al lado de los trabajadores y trabajadoras de LCG Fruit. Hemos demostrado que con unidad, con trabajo duro, los derechos se consiguen y lo vamos a volver a demostrar”.

331 días de protesta

El desmantelamiento del campamento que los trabajadores y trabajadoras de Zumosol han mantenido durante 331 días, desde el 20 de diciembre de 2021, pone el punto y final a más de un año de incertidumbres que dio comienzo cuando Citrozuco anunciaba en agosto de 2020 que no tenía intención de renovar el contrato de arrendamiento de la planta de exprimido de Zumos Palma ni de adquirir la citada fábrica.

En aquel momento, los 38 trabajadores y trabajadoras, que habían sido subrogados por la brasileña, volvieron a pasar a la empresa matríz, Zumos Palma, que comenzó a buscar inversores que estuvieran interesados en explotar la planta exprimidora. Fue entonces cuando se planteó un primer ERTE al término del cual, y dado que ninguna firma se había hecho cargo de la planta, la empresa del grupo Toksöz planteó un segundo ERTE. Sin embargo, en esta ocasión, la empresa no justificó suficientemente la motivación del expediente, motivo por el que la Junta lo rechazó. Finalmente, el Tribunal Supremo vino a dar la razón a la Junta pero eso fue el pasado verano.

Antes, en noviembre de 2021, la empresa anunció que había vendido la planta a Central Andaluza de Gestión y Suministros Plásticos (Cegeplas), quien debía subrogar a la plantilla. Sin embargo, menos de un mes después de esta operación, Cegeplas daba de baja a los trabajadores y trabajadoras alegando que el contrato de compra-venta no se había cumplido y que renunciaba al mismo. A la postre, la Inspección de Trabajo concluyó que había sido una cesión “fantasma”, con lo que se reconocía que los trabajadores y trabajadoras pertenecían a Zumos Palma.

La plantilla de Zumosol quedó en un limbo laboral, ya que no habían sido despedidos pero sí habían sido dados de baja en la Seguridad Social. La labor de la Inspección de Trabajo permitió regularizar la situación de los trabajadores y trabajadores que iniciaban entonces casi un año de protestas para reclamar sus derechos laborales con el apoyo de CCOO, sindicato único en el comité de empresa, que en todo momento buscó la negociación y el diálogo para tratar de solventar la situación a la que se ha puesto final ahora.

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