La línea de alta tensión entre el norte de Córdoba y Extremadura, a la espera de aprobarse para iniciar los trámites ambientales
Había muchas dudas que sobrevolaban el futuro energético del norte de la provincia de Córdoba, pero el Gobierno de España sigue desvelando los pasos a seguir para una infraestructura que entra dentro de la planificación general. La línea de alta tensión de 400 kV que conectará los territorios de Extremadura y parte de la extensión cordobesa se ha considerado prioritaria tras las alegaciones tanto para la Diputación de Córdoba como para la Junta de Andalucía y Ejecutivo central ya que asegura el suministro para la comarca.
El proyecto contempla una interconexión entre la zona extremeña de Maguilla, en la provincia de Badajoz, y la nueva subestación de Peñarroya-Pueblonuevo, ya en territorio cordobés. Según ha explicado el Gobierno de España en una respuesta parlamentaria, esta infraestructura se ha considerado como “inaplazable” para frenar la despoblación en el norte de la provincia y sostener la red de distribución eléctrica, tanto de la capital como de las zonas rurales colindantes. La presión política ejercida por la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía fue determinante para que el Ejecutivo rectificara su postura inicial, la cual dejaba esta infraestructura fuera de la planificación general.
El camino hasta llegar a 2030 con la intervención acabada
Aunque el Gobierno ha garantizado que la obra estará finalizada antes de 2030, el proyecto se encuentra todavía en una fase de tramitación técnica y administrativa. Inicialmente, esta conexión fue relegada a un anexo no vinculante debido a sus elevadas “dificultades técnicas y ambientales”, pero tras el periodo de alegaciones se determinó que existen trazas viables para su construcción. Esto ha permitido que el proyecto se integre plenamente en la planificación obligatoria de la red de transporte de energía eléctrica.
En una respuesta parlamentaria fechada en junio de 2026, el Gobierno aclaró que la propuesta de desarrollo de la red de transporte fue sometida a audiencia pública entre octubre y diciembre de 2025. Actualmente, el Operador del Sistema se encontraba realizando una fase de estudios basada en las alegaciones recibidas para elaborar la propuesta definitiva de planificación. Esta propuesta deberá someterse posteriormente a una Evaluación Ambiental Estratégica, tal y como marca la legislación vigente sobre evaluación ambiental.
Por otro lado, la planificación general define las necesidades de la red, pero no el detalle paso por paso de la ejecución de cada obra. Por tanto, una vez que la planificación global sea aprobada de forma definitiva, se procederá a la redacción del proyecto de ejecución concreto. Será en ese momento cuando se inicien formalmente los estudios de impacto ambiental específicos para el trazado entre Córdoba y Extremadura.
Hasta la fecha, la tramitación sustantiva y ambiental del proyecto de ejecución como tal aún no se ha producido, ya que depende de la aprobación previa del marco general de planificación para el horizonte 2030. Pese a ello, el carácter vinculante otorgado por la Ley del Sector Eléctrico garantiza que, una vez aprobada, la administración está obligada a autorizar y construir las infraestructuras contempladas en dicho plan.
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