La Plataforma eleva a la Unesco la gestión de la Mezquita

Dos turistas, en el interior de la Mezquita Catedral el pasado junio. | MADERO CUBERO
En un informe, denuncia la violación de hasta cinco disposiciones internacionales y considera la forma de dirigir el templo como excluyente y abusiva

La Plataforma Mezquita-Catedral, Patrimonio de todos ha elevado un informe a la Unesco en el que denuncia “una gestión excluyente y abusiva del universal monumento de Córdoba y el grave incumplimiento de hasta cinco disposiciones del organismo internacional encargado de la custodia y protección de los bienes Patrimonio Mundial”. En una nota de prensa se informa de que en el documento, que va acompañado de la entrega de 368.507 firmas de ciudadanos, “se hace un análisis exhaustivo de los principios y preceptos que han sido infringidos por el Obispado de Córdoba, particularmente la supresión del término Mezquita y la destrucción de los valores islámico-andalusíes, principal seña de identidad del monumento”.

La Plataforma califica la gestión de la Iglesia como “desleal” y que en los últimos años “contraviene las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial, aprobadas por la Unesco el 2 de febrero de 2005, que obliga a los estados a vigilar la protección y correcta interpretación de sus valores, así como la divulgación, señalización y adecuada explicación de los mismos”. Concretamente, la Plataforma subraya la violación por parte del Obispado de Córdoba de “el párrafo 166 establece que para inscribir el bien con arreglo a criterios distintos a los empleados para la inscripción inicial, deberá presentarse solicitud como si se tratara de una nueva propuesta”. Pero el párrafo 167 es, para este colectivo, mucho más explícito, “ya que prohíbe que se modifique el nombre sin previa solicitud del Estado”.

La actual gestión de la Mezquita-Catedral también “quebranta”, a juicio de la plataforma, “la declaración de la Unesco relativa a la Destrucción Intencional del Patrimonio Cultural, de 17 de octubre de 2003”. En su apartado primero se establece que “la comunidad internacional reconoce la importancia de la protección del patrimonio cultural y reafirma su voluntad de combatir cualquier forma de destrucción intencional de dicho patrimonio”. Y en su apartado II.2 entiende por destrucción intencional “cualquier acto que persiga la destrucción total o parcial del patrimonio cultural y ponga así en peligro su integridad”. La identidad y la integridad simbólicas de la Mezquita-Catedral están protegidas, por tanto, por el citado artículo.

“La negación de la diversidad cultural y los valores que se contienen en la Mezquita-Catedral, símbolo universal de concordia, supone una clara vulneración de la Declaración sobre Responsabilidades de la Generaciones Actuales, adoptada el 12 de noviembre de 1997”. En concreto, la Plataforma cree que se viola el artículo 7, que indica que “las generaciones actuales deberán velar por preservar la diversidad cultural de la humanidad respetando debidamente los derechos humanos y libertades fundamentales (...) Y tienen la responsabilidad de identificar, proteger y conservar el patrimonio cultural material e inmaterial (...)”. Los artículos 8 y 12 también son contravenidos, según se advierte en el escrito de la Plataforma a la Unesco.

La Plataforma considera, en suma, que la visión “sesgada, unilateral, confesional y discriminatoria de la Mezquita-Catedral por parte del Obispado se opone frontalmente al respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos que la Declaración Universal de la Unesco sobre la Diversidad Cultural, de 2 de noviembre de 2001, reconoce en su preámbulo. Los artículos 1, 2, 3, 4 y 7 de la citada Declaración chocan claramente con la gestión abusiva del monumento”.

Finalmente, el colectivo ciudadano cree que “la apropiación simbólica y la adulteración de la esencia islámico-andalusí de la Mezquita-Catedral vulneran la Recomendación relativa a la Salvaguardia de los Conjuntos Históricos o Tradicionales, de 26 de noviembre de 1976, cuando en su artículo 4 establece que 'los conjuntos históricos y su medio deberían ser protegidos activamente contra toda clase de deterioros, en especial los resultantes de un uso inapropiado, aditamentos parásitos y transformaciones abusivas (…) que dañan su autenticidad (…)”.

Por todo ello, la Plataforma ciudadana solicita a la Unesco que actúe de manera preventiva para evitar que esta gestión lesiva de la Mezquita-Catedral por el Obispado de Córdoba ponga en riesgo su declaración como Patrimonio Mundial y ocasione “un daño irreparable en la identidad material e inmaterial de un monumento símbolo universal de diversidad”.

La Plataforma mantiene, de otra parte, su itinerario de gestiones ante las administraciones competentes en protección del patrimonio histórico andaluz, particularmente la Junta de Andalucía. Después de entregar documentación pertinente ante el Defensor del Pueblo Andaluz, el Parlamento autonómico y reunirse con sus tres grupos políticos, ahora tiene previsto solicitar un encuentro con la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el vicepresidente, Diego Valderas, a quienes llevará su preocupación por el principal monumento de Andalucía.

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