Las monitoras reclaman una jornada completa y una labor continua en los centros educativos

Protesta de las monitoras en la Delegación de Educación | TONI BLANCO

Medio centenar de personas se han concentrado este martes frente a la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía para solicitarle al Gobierno regional que se acabe con el carácter discontinuo de este trabajo y que se refleja tanto en su jornada laboral como en el hecho de que el contrato de trabajo finalice con el curso escolar, a pesar de que, entre sus tareas son también de apoyo administrativo en los centros educativos.

En la concentración, convocada por el sindicato CCOO, la portavoz del colectivo, Olga Degayón, ha denunciado que en jornadas parciales de entre 8 y 20 horas semanales las monitoras se ven abocadas a sacar el mismo trabajo adelante que el personal a tiempo completo. Degayón ha denunciado la “precariedad laboral que sufre este colectivo” de trabajadoras, que en Andalucía llega casi al medio millar y que en Córdoba aglutina a 36 empleos, el 90% de ellos desempeñados por mujeres.

Entre las labores que las monitoras llevan a cabo está el apoyo a la gestión económica y administrativa de los centros escolares, en cuestiones como matriculación, bonificaciones de actividades extraescolares –aula matinal, comedor-, becas, custodia de expedientes o inventario, de ahí que, dada la amplitud de las funciones, desde CCOO soliciten “que sean contratadas a jornada completa, es decir, por 37,5 horas semanales”.

Asimismo, también solicitan que se ponga a fin a la política de contratación que lleva a los centros a despedir a este personal los meses de julio y agosto, para volver a ser contratado en septiembre, lo que impide que consigan un empleo fijo. Esto, además, obliga a las monitoras a coger sus 20 días de vacaciones durante el curso escolar, lo que causa un perjuicio a la comunidad educativa en general “que no tiene ningún sentido”, según la responsable sindical.

Salarialmente, según CCOO, los sueldos habituales oscilan entre los 340 y los 800 euros mensuales, aunque muchas monitoras tienen que compartir centros en distintas localidades o barrios de las grandes ciudades. Por otra parte, otra de las demandas habituales del colectivo consistía en el reconocimiento de la experiencia desde el primer día de trabajo.

“Tengo la inmensa satisfacción de decir que uno de esos pilares se ha caído y es que la Junta de Andalucía ha tenido que recular y reconocernos la experiencia, es decir, se va a allanar ante los tribunales de justicia y nos va a reconocer la experiencia desde el primer día de trabajo”, ha remarcado Degayón al respecto.

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