La maquinaria de los partidos intenta movilizar a su militancia tras cuatro elecciones en menos de un año

Público asistente a la convención popular | ÁLEX GALLEGOS

Este sábado, el Partido Popular juntó en el Palacio de Congresos de la calle Torrijos en Córdoba a todos sus líderes actuales y a gran parte de sus líderes del pasado en una convención económica con la que buscaba presentarse a las elecciones generales como un partido de estado. En primavera, el PP habría necesitado, probablemente, otro espacio mayor. Habría optado, seguramente, por otra capital con un escenario más grande. Este sábado, el salón de actos del Palacio de Congresos solo tenía llena su parte de abajo. Las sillas de la primera planta, casi la mitad del aforo, estaban vacías.

Varios miembros históricos de los principales partidos de Córdoba coinciden en mostrar una preocupación: "la tropa está agotada". Las generales del 10 de noviembre son las cuartas elecciones en menos de un año. Primero fueron las autonómicas de diciembre de 2018, después llegaron las generales y un mes después coincidieron las municipales con las europeas. "Están exhaustos", confirman en los dos principales partidos. Y señalan: "pocos actos de gran formato se van a poder organizar en esta campaña".

Los partidos necesitan una amplia tropa de militantes cada vez que llega una campaña electoral. Esta tropa, que el día de las elecciones acude a los colegios electorales como interventores o apoderados del partido en cuestión, es la que con un sacrificio personal trabaja para colocar carteles, repartir propaganda, trabajar en los mítines, reunirse con colectivos y vecinos, y convencer a todo el que pueden. "Y la tropa está bastante desmovilizada", coinciden.

Más allá de las redes sociales, el ambiente electoral a un mes de las elecciones generales es escaso. Eso sí, en Córdoba los actos se multiplican. Solo este sábado, el PP reunía a su convención nacional en el gran acto de campaña de su fin de semana, Ciudadanos reunía a su militancia en un café con la consejera Rocío Ruiz y la ministra de Sanidad en funciones acudía a la Diputación a un acto institucional.

La campaña, además, será más corta de lo previsto. A diferencia de las anteriores, no será de dos semanas. Arrancará directamente en noviembre y apenas si durará algo más de una semana, en la que de momento no se han previsto grandes actos en Córdoba capital, a diferencia de abril, cuando el propio Pedro Sánchez o Pablo Casado visitaron la ciudad.

Pero estos analistas coinciden en que el problema principal está en otro sitio. "Si los militantes están agotados, imagínate la tesorería". Organizar unas elecciones no es barato. A pesar del intento, los partidos no se han puesto de acuerdo para limitar el gasto electoral del próximo mes de noviembre. Ese gasto castigará, especialmente, a los partidos pequeños, con menos recursos y también con menos tropa y militancia.

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