La Junta dice que la afección a la vegetación en el Cinturón Verde es “la mínima imprescindible”

Obras del Cinturón Verde

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha asegurado, en declaraciones a este periódico, que la intervención para la creación de un Cinturón Verde de Vías Pecuarias en la ciudad está siendo “la mínima imprescindible” en lo que respecta a la vegetación. El gobierno andaluz ha salido al paso, de esta manera, para dar respuesta a los más de 80 colectivos de Córdoba conformados por ecologistas, senderistas y ciclistas, entre otros, que han reclamado la “paralización y revisión de proyecto del Cinturón Verde” que se está ejecutando actualmente en la capital y donde se utiliza maquinaria pesada que ha abierto grandes caminos en la Sierra, con los “daños” a la vegetación de la zona.

El gobierno andaluz señala que el proyecto tiene su origen en diciembre de 2001 cuando se aprueba la Revisión del PGOU de Córdoba, que prevé la creación de un Cinturón Verde de Vías Pecuarias, consecuencia de las afecciones urbanísticas de las vías pecuarias contempladas en el mismo. “Pero no es hasta finales de 2019 cuando se culminan (y pagan) los expedientes de expropiación forzosa que han permitido recuperar esos tramos de Vías Pecuarias que se perdieron como consecuencia de la expansión urbanística de la ciudad”, asegura.

El Cinturón Verde es una infraestructura verde de nueva creación que conectará de oeste a este de la ciudad las dos puertas verdes existentes, la de la Vereda de Trassierra y la de Rabanales, pasando por la sierra. Con una longitud total de unos 17 kilómetros, pretende crear un nuevo recorrido manteniéndose fiel a las premisas por el cual fue creado: “se trata de una vía pecuaria. Y, como vía pecuaria, permite usos complementarios previstos en toda la Red de Vías Pecuarias de Andalucía, como el esparcimiento ciudadano y las actividades de tiempo libre: el paseo, la práctica del senderismo y otras formas de desplazamiento deportivo sobre vehículos no motorizados, siempre que se respete la prioridad para el tránsito ganadero. De esta forma, con este proyecto, se pretende fomentar el esparcimiento ciudadano de la ciudad a la sierra y las actividades de tiempo libre de los habitantes de la ciudad de Córdoba, incrementando así la oferta de espacios disponibles para estos usos en el municipio”, señala la Junta a través de un comunicado facilitado a este periódico.

Así, desde el gobierno andaluz insisten en que “el Cinturón Verde no es un sendero. Puede coincidir con senderos existentes, pero inevitablemente en algunos tramos, supone la apertura de otros tramos que hasta ahora eran privados y sin apenas camino existente”. Así, aseguran que “ensanchar la Senda de los Lobos, en proximidad del cruce de la Cuesta de los Pobres y el camino de las Ermitas, responde a la necesidad de permitir en mejores condiciones el tránsito ganadero (que actualmente se realiza por la carretera adyacente) y también garantizar una anchura mínima para la transitabilidad, en los dos sentidos, de senderistas, ciclistas o caballistas, en unas condiciones de seguridad para todos los usuarios que quieran transitar en él. Incluso permitir la circulación de vehículos de emergencias, en caso de que fuera necesario”.

“Son los usos múltiples que una infraestructura de estas características permiten y que desde la Junta de Andalucía, encargada de la ejecución de las obras, tenemos la obligación de garantizar y para todos. Seguramente, cuando esté la obra terminada, veremos a muchos nuevos usuarios de todas las edades, incluso con movilidad más reducida que, en los tramos más llanos, pueden atreverse a recorrerlo con todas las garantías, como ya lo hacen en algunos tramos de la fase I”, relatan.

Poco a poco, con las ejecución de los distintos tramos previstos en las cuatro fases, “se irán alcanzando todos los objetivos del Cinturón Verde de Córdoba, para todos los ciudadanos, como el conectar los espacios verdes urbanos con los espacios verdes rurales; crear zonas verdes y sombreadas para permitir el esparcimiento en cualquier época del año; recuperar y poner en valor las vías pecuarias como bien de dominio público; delimitar, identificar y señalizar las vías pecuarias así como sus lugares asociados y áreas de descanso; integrar, adecuar y poner en valor los elementos asociados a la agricultura y ganadería tradicional como pozos, abrevaderos, descansaderos, molinos o acequias; adecuar estos caminos y vías pecuarias a fin de promover el desarrollo de usos complementarios y compatibles con la actividad agrícola y ganadera, como la educación ambiental y las mencionadas actividades de esparcimiento como el senderismo, cicloturismo o cabalgada o la recuperación paisajística”, exponen. 

Así, señalan que en la redacción de los proyectos, “se informa de las posibles afecciones al proyecto y en este caso no existe afección a flora amenazada en la zona de actuación; no existe afección a Espacios Naturales Protegidos ni a fauna catalogada en peligro de extinción. Y también, para el diseño de las actuaciones, se determina que el trazado deber ser contínuo, debe tener, en la medida de lo posible los puntos mínimos de detención, para evitar paradas obligatorias que entorpezcan el tránsito y la capa de rodadura debe ser confortable y segura, que evite o pueda provocar caídas y debe estar adecuadamente señalizada”. 

De esta manera, agregan que “la intervención sobre la vegetación existente ha sido la mínima imprescindible, derivada de la ampliación de la senda que, por ser una vía pecuaria, va más allá de un sendero de uso público, por lo que debe asegurar una capacidad y anchura suficiente para albergar un importante abanico de usuarios de distinta naturaleza”, y señalan que “no va a suponer un daño irreversible en el entorno, sino todo lo contrario. Supone añadir una dimensión ambiental a la zona metropolitana de la ciudad, en la que poder disfrutar del entorno. Las repercusiones a medios y largo plazo serán sin duda positivas para el entorno y el desarrollo sostenible de la zona. Algo que seguramente no puede ser apreciado durante la fase de ejecución de las obras”. 

El presupuesto total del Cinturón Verde Metropolitano asciende a 3,2 millones de euros. Se ha ejecutado la Fase I, está en ejecución la fase II y se están redactando los proyectos de las fases III y IV.

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