CUESTA DE SEPTIEMBRE

La 'cuesta de septiembre' o la inflación marcando la vuelta a la rutina

Un padre llevando a sus hijos al colegio

En el mes de mayo los precios en Córdoba eran los que más subían de toda Andalucía, con un incremento del 9,2% del Índice de Precios al Consumo (IPC). Y desde ahí ha ido in crescendo, llegando a rozar el 12% a comienzos de agosto. Una subida que ahoga a las familias cordobesas a la vuelta de las vacaciones, que no solo reciben una factura de la luz que ha duplicado su importe, sino que difícilmente pueden ahorrar unos euros en la cesta de la compra después de mucho comparar. Y con la vuelta al cole a la vuelta de la esquina. Es la temida 'cuesta de septiembre', más empinada a veces que la afamada 'cuesta de enero'.

Los alimentos están siendo este agosto un 15,4% más caros, por lo que cuando “antes sabías con 50 euros lo que podías comprar, ahora no tienes ni idea”. Así lo ha notado Mercedes, que con su pareja y sus dos hijos se disponía este miércoles a hacer la compra en un supermercado. Para ahorrar unos euros en la compra la solución según cuentan Paqui y Esther es comparar en distintos establecimientos y llevar una lista para no comprar productos que no sean necesarios.

“Hay que comparar los precios e intentar ver ofertas y sobre todo hacer la lista de la compra, que antes no lo hacía”, señala Paqui. Esther, por su parte, confiesa que ya comparaba precios anteriormente, “siempre me ha gustado”, además de porque mantener a tres niños hoy en día es casi un deporte de riesgo. “Hay diferencias entre los precios, se notan de un establecimiento a otro, sobre todo lo he notado con el material escolar con la diferencia del mismo producto en distintas tiendas”, indica. Otro problema que se encuentra en algunos supermercados, explica Mónica, es que “han eliminado muchas marcas blancas para que compremos marcas”.

Facturas de casi 300 euros

Aunque donde más han notado los cordobeses consultados por Cordópolis la subida de los precios ha sido en la factura de la luz, que se ha incrementado un 17,5% más en el último año. Por ello, “hay que intentar ahorrar como se puede”, declara Paqui, quien mira las horas para poner la lavadora o cualquier otro aparato eléctrico. Y es que la factura que ha llegado a su casa del mes de julio casi se ha duplicado y roza los 300 euros, “aun intentando poner el aire acondicionado menos y mirando las horas, el aumento es considerable, de 170 euros en la factura de junio a 294 euros en el mes de julio”.

Lo mismo le ha ocurrido a Mónica que asegura que “donde más se ha notado” la subida de precios ha sido en la luz. “El año pasado pagué 75 euros en y este año he pagado 150, que aún así es poco porque hemos pagado otros meses casi 300, un disparate”. Y es que, en el simple hecho de encender el aire acondicionado está la preocupación de muchos.

En cambio, otros como Shila que hacía algunas compras con sus nietos en El Corte Inglés, no se privan del aparato. “No hago nada, hay que pagar pues hay que pagar, no me eximo, si tengo calor pongo el aire no me voy a morir con el calor que hace en Córdoba”. Lo que más le preocupa a esta mujer, que vive con su marido, su hija, su yerno y sus dos nietos es el precio de la compra. “La hace mi marido una vez al mes y el presupuesto es el doble para comprar lo mismo”.

Sin embargo, como manifiestan Paqui y Esther, las peripecias para ahorrar en la factura de la luz son complicadas ya que hoy en día todo funciona por electricidad, “si quiero guisar tengo que utilizar la inducción, si tengo que poner el horno o el termo, que también lo tengo eléctrico”.

Vuelta al cole, más gastos

Pero además, a la vuelta de las vacaciones, está septiembre -que ha arrancado este jueves- y la vuelta al cole, que va de la mano con los uniformes, la ropa deportiva, calzado, mochilas, libros y material escolar. El precio de ropa y calzado tampoco dejó de subir en agosto, aumentando un 6,5%. A Mercedes solo los libros de sus dos hijos, que entran por primer año al colegio, les ha costado 250 euros, un importe al que hay que sumar el del uniforme de ambos y el resto de material escolar. Y es que, según los datos ofrecidos por la Unidad de Consumidores de Andalucía, el gasto de una familia por hijo es de 475 euros en un colegio público, 610 en uno concertado y llegando a los 1.285 en un centro privado.

En el caso de Esther, con un hijo de 7 años, una niña de 8 y otra de cuatro, asegura que solo en los materiales de uno tuvo un gasto de unos 45 euros y recuerda que “el año pasado no fue tanto”. Además, a medida que los hijos son mayores las necesidades para las clases requieren una mayor inversión según cuenta, “con el mayor se nota más todavía porque ya necesita también un ordenador para clase”.

Paqui respira algo más aliviada al preguntarle por la vuelta al cole ya que, a pesar de tener dos niños, agradece que “no necesitan uniforme y puedo elegirle yo la ropa” y que los libros son gratuitos por la Junta. Además, en su casa el material se recicla, al igual que en casa de Esther que explica que “lo que hemos hecho ha sido reciclar un poquito como las reglas, carpetas, mochilas”. Dar una segunda vida a lápices, gomas, mochilas o estuches es, aunque no lo parezca, una manera de ahorrarse un pellizco al inicio de curso.

Con la llegada de este septiembre, más que nunca, en las casas cordobesas se están haciendo malabares para intentar ahorrar con los precios desorbitados en productos y servicios. Comparar precios, reutilizar materiales, reducir el número de salidas, vigilar las horas a las que se enchufan los aparatos eléctricos o repetir comida -como señala Esther, “si sobra comida, no se tira, se le echa imaginación para otro día”. Tácticas con las que las familias realizan un sobreesfuerzo en el día a día para evitar más gastos.

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