Cruz Roja ayuda a más de un centenar de familias cordobesas a pagar la luz

Una voluntaria de Cruz Roja

Más de un centenar de familias cordobesas recibieron el pasado año el apoyo de Cruz Roja para hacer frente al pago de una o varias facturas de luz. No en vano, siguen siendo muchas las personas atendidas que se enfrentan este invierno a la pobreza energética, es decir, que no pueden satisfacer una cantidad mínima de servicios de energía para cubrir sus necesidades básicas, como mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud. Así lo han señalado en un nota de prensa.

Para hacer frente a esta situación, Cruz Roja desarrolla diversos programas de emergencia social que tratan de dar respuesta a esa realidad y atienden a aquellas personas y familias en situación de extrema vulnerabilidad.

Entre dichas acciones se encuentra el pago de suministros básicos del hogar, como la luz, el agua o el gas. Así, la entidad –con financiación de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta, de ayuntamientos como el de Pozoblanco y fondos propios- ofreció ese apoyo durante el pasado año a un total de 181 familias de la provincia de Córdoba –en el marco del proyecto Intervención con personas en situación de extrema vulnerabilidad’, de las cuales 105 recibieron ayudas para abonar recibos de luz, 31 para facturas de gas o bombonas y 45 para facturas de agua.

Son muchas las familias cordobesas con verdaderas dificultades para cubrir necesidades tan básicas como son la luz, el agua o el gas de sus domicilios. A todas ellas tratamos de apoyarlas de dos modos: ayudándolas en el pago de las facturas cuando podemos, y ofreciéndoles consejos para mejorar el ahorro energético y la gestión de la economía doméstica”, ha explicado Rafael Cobos, técnico provincial del programa de Extrema Vulnerabilidad de Cruz Roja.

Y es que destinar una tarde a hacer un menú semanal antes de ir a comprar, y aprovechar cada preparación para hacer varios platos puede suponer un ahorro en el carro de la compra, pero también en el consumo energético.

Ser más eficiente en todos los aspectos del día a día es objetivo de Cruz Roja, que a través de proyectos como ‘Alimentación consciente’ o su área de conocimiento de Medio Ambiente busca que se lleve una alimentación adecuada, saludable, de proximidad y sostenible, y se reduzca la vulnerabilidad de las personas que no pueden hacer un uso eficiente de la energía por carecer de recursos económicos suficientes para hacer frente al pago de la luz.

La pandemia ha empeorado la situación, y durante el pasado año el número de familias con dificultades para hacer frente a los recibos de la luz, el agua o el gas aumentó. Por eso, desde la institución humanitaria se insiste en la importancia, de cara a mejorar esta realidad, de gestos tan sencillos como cambiar un cazo convencional por la olla exprés, que permite ahorrar tiempo y energía; utilizar aquellas sartenes que tengan el mismo tamaño que el fogón; o usar tapas que aprovechen el calor. Descongelar los alimentos en la nevera no sólo ahorra energía, sino que es la forma más sana de hacerlo. También ahorramos energía cuando cerramos correctamente las ventanas o incluso las sustituimos por sistemas con doble cristal.

Consejos para ahorrar en la factura de la luz

El ahorro energético, además de contribuir al cuidado del medio ambiente, supone una reducción del importe de la factura de la luz. Para reducir este consumo, han indicado algunos consejos como: cerrar persianas y cortinas para evitar pérdidas de calor; mantener el hogar entre 19º y 21º es suficiente durante el día; colocar los radiadores bajo las ventanas para ahorrar entre un 8 y un 13% y racionalizar también el uso del agua para reducir el consumo de energía; o apagar totalmente televisores y equipos con información en ventanas digitales cuando no están siendo utilizados, entre otros.

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