REPORTAJE

Las barreras del TDAH: “Si hoy leo un capítulo de un libro, mañana tengo que volver a leerlo”

Zulema Pérez, joven cordobesa con TDAH

Zulema Pérez tiene 18 años, apunto de cumplir los 19, y como la mayoría de jóvenes de su edad acaba de presentarse a la Evaluación para el Acceso a la Universidad (Evau). Ahora está a punto de empezar a estudiar Educación Social. ¿La diferencia? Zulema tiene Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) diagnosticado desde los 7 años, lo que le ha llevado a superarse en cada etapa de su vida académica y social.

Al igual que la joven cordobesa, el 10% de los habitantes de la provincia sufren TDAH. Por ello, su madre y otros cuatro padres de Córdoba se han aunado para crear la Asociación TDAH Córdoba, ya que desde hace cuatro años -cuando se disolvió la anterior organización- solo existía una en toda la provincia, situada en Puente Genil.

El diagnóstico en Zulema no fue fácil: “Le diagnosticaron retraso madurativo, un diagnostico fallido, pero tras verla en diferentes gabinetes la derivaron a la Unidad de Salud Mental Infantil en Los Morales”. Aquí la trataron en la Unidad de Déficit de Atención, según cuenta su madre, Rafaela Torres. Fue aquí cuando con 9 años, Zulema comenzó a tomar la medicación que mantiene actualmente.

“He salido adelante por el esfuerzo que he hecho”

La medicación junto con el apoyo de su familia y de la anterior asociación que existía en Córdoba -Asociación Cordobesa del Déficit de Atención e Hiperactividad (Acodah)- son los tres pilares que Zulema ha tenido para avanzar con la menor dificultad posible. Su vida mejoró desde el ámbito educativo hasta el social que, según indica la propia joven, era uno de sus puntos débiles.

“La asociación me ayudó mucho porque allí empecé a relacionarme con niños, porque desde pequeña no había tenido muchos amigos, quería hacerlos pero me rechazaban”. Pero esos tres años en Acodah le sirvieron para poder relacionarse, estar cómoda con otras personas y dejar -en la medida de lo posible- de lado su timidez.

Cuando cerró Acodah, la familia continuó volcándose en Zulema, que ha tratado su TDAH en distintos gabinetes, tanto públicos como privados, según detalla su madre. Sin embargo, donde ha notado una carencia ha sido en el sistema educativo. “Tenía una profesora de refuerzo en Primaria que me sacaba de la clase para dar clases de apoyo y me ayudaba mucho, pero ni en la ESO ni en Bachillerato he tenido”, señala. En toda su trayectoria escolar, la joven solo ha repetido segundo de primaria, el resto de cursos los ha sacado por su propio mérito. “He salido adelante por el esfuerzo que he hecho y la dedicación que le he dado a mis estudios”, cuenta.

Y es que la falta de concentración que puede estar presente en cualquier niño en algún momento en el que toca ponerse a hacer los deberes, en un niño con TDAH se multiplica: “Hacer la tarea me costaba mucho trabajo, me acuerdo que me tiraba hasta las tantas haciendo deberes y que solo pensaba en ir al parque”.

Por esto, la preparación de un examen que para otro compañero de clase puede llevar cuatro o cinco días, a Zulema o a cualquier otro estudiante diagnosticado de TDAH puede pasar a ser “una semana y media o dos, dependiendo de la asignatura”. Porque en estas circunstancias sentarse en la mesa frente a un libro no es fácil: “Sentimos frustración porque no conseguimos lo que queremos”, es decir: concentración. “Si hoy me leo el capitulo de un libro, mañana tengo que volver a leérmelo porque se me ha olvidado”, apunta.

Una lucha para quienes sufren este diagnóstico

Zulema ha tenido la suerte de contar con el apoyo de su familia y el de distintos gabinetes de profesionales. Sin embargo, esta no es opción para muchos otros pacientes. “Hay familias que no pueden permitirse los tratamientos”, expone Rafaela. Por esto, ha sido por lo que han decidido crear TDAH Córdoba, para visibilizarlo, y demostrar la necesidad de apoyo que requieren los niños diagnosticados. Uno de los aspectos en los que más, destaca Rafaela, es la educación.

Para ello, la asociación ya ha comenzado una campaña en redes, en Instagram (@Tdahcordoba) y Facebook (TDAH Córdoba) “para concienciar a instituciones, a familias y a todo aquel que nos apoye la causa, y poder seguir visibilizando este tipo de trastornos existentes desde hace mucho tiempo”. Para que las nuevas generaciones diagnosticadas con TDAH puedan tener un camino más fácil al que ha tenido Zulema.

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