Los Baños de Popea, llenos de aguas residuales

Aguas residuales en los Baños de Popea

Las aguas del Arroyo Molino llenaban los Baños de Popea antes de desembocar en el río Guadiato, junto a Santa María de Trassierra. El cauce era limpio y muchos cordobeses, incluso, disfrutaban en verano de un baño en la zona, a pesar de que no está permitido. Ahora, es difícil que nadie intente refrescarse. El agua cristalina ha dado paso a vertidos residuales que se han filtrado hasta el Arroyo del Molina y que han acabado infestando al idílico paisaje de los Baños de Popea.

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Este paraje, en un entorno declarado Reserva Natural Fluvial, se ubica en el tramo final de los arroyos Bejarano y del Molino, en las proximidades a la barriada de Santa María de Trassierra. La fuerza del agua por esta zona fue aprovechada siglos atrás, como muestran los vestigios de molinos, aunque en estos momentos no se escucha ni siquiera el rumor de la misma. Un intenso olor espanta a los pocos visitantes que acuden a la zona.

La Plataforma A Desalambra denunció en septiembre de 2019 ante la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir la presencia de vertidos en el Arroyo del Molino. El colectivo aseguraba que el problema estaba en la inexistencia de un sistema de depuración de aguas residuales en el entorno. Esos vertidos estaban llegando al Arroyo y, por tanto, a los Baños de Popea.

Tras la denuncia, los técnicos de la Confederación acudieron a la zona para comprobar el estado de las aguas. De hecho, se incoó un expediente sancionador y se requirió al cumplimiento de la obligación de disponer de un sistema de tratamiento adecuado para las aguas residuales generadas y para que el vertido se adapte a los valores límites de emisión exigidos legalmente.

El expediente, que también ha llegado a la empresa municipal de aguas de Córdoba Emacsa, reclama que se corrija el vertido denunciado y que se inste ante el organismo de cuenca a la legalización de la zona. Además, se insiste en que la zona debe contar con una depuradora de aguas residuales para evitar estos vertidos.

En verano, Santa María de Trassierra multiplica su población. Además de las múltiples parcelaciones, la zona está sufriendo la sequía, que está vaciando a su vez acuíferos y veneros. La falta de lluvia unida a los vertidos están provocando graves daños medioambientales en una zona que hasta hace unos años era idílica.

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Publicado el
4 de agosto de 2021 - 05:55 h