Fusilados Adamuz

Adamuz continúa la búsqueda y lucha por el enterramiento de los restos de fusilados

Imagen de archivo de familiares en la búsqueda de represaliados de Adamuz.

El abuelo de Rafi Castilla era jornalero en Adamuz pero seis meses después de finalizar la guerra civil lo detuvieron cuando estaba trabajando. “Con otros cuatro más, se lo llevó la Guardia Civil a comisaría. Mi abuela vio cómo le pegaban y ya no supo más de él”, cuenta Rafi a Cordópolis.

Tras ocho meses en la cárcel fue fusilado el 12 de diciembre del 39, entre Adamuz y Villafranca, detalla su nieta. Más tarde, su abuela quiso solicitar una paga “pero le dijeron que tenía que declarar que estaba muerto por muerte natural, pero ella no quiso”. Finalmente ,en los 80, un hermano de Rafi fue quien, con un abogado, consiguió que a su madre la reconociesen como viuda de guerra.

Su padre dejó a cinco niños. El mayor con 15 años y el pequeño con solo dos y medio. Tras quedarse sin casa porque una de sus tías con la que vivían los echó, tuvieron que mudarse con su madre a Córdoba. “Se quedaron sin mi abuelo, sin casa y sin nada”.

Actualmente, la familia cuenta con el acta de fusilamiento, pero no de enterramiento, y hace tres años entregaron el ADN del padre de Rafi y de otros de sus tíos para intentar encontrar los restos de su abuelo. Aunque fue su tío Bartolomé quien, mucho antes, hace unos diez años aproximadamente, calcula Rafi, se puso en contacto con Guadalupe Martín. 

Guadalupe inició hace 15 años una investigación para encontrar los restos de su abuelo, a quien detuvieron en 1943 y tras ser liberado y desterrado del municipio, lo volvieron a detener en el 48 para fusilarlo. “A mi abuelo le volaron la cabeza”. El estudio le llevó a localizar restos no identificados en el cementerio municipal de Adamuz. Finalmente consiguió exhumar estos restos y que se les realizaran las pruebas de ADN, que dieron negativo.

Ahora, la cordobesa denuncia que esos restos “están encerrados en un cuartillo” y que no han sido enterrados como deben. Guadalupe se ha puesto en contacto con el alcalde de la localidad, cuenta, “para que se les de un enterramiento y que se haga un reconocimiento a todos los represaliados del municipio”. En el mes de diciembre recibió la respuesta, “que está abierto a hacerlo y que iba a contactar con la Junta de Andalucía”. De ahí, no volvieron obtener respuesta tras dirigirse de nuevo al Ayuntamiento para señalar que es de su competencia y no de la Junta.

El Defensor del Pueblo Andaluza le ha remitido dos requerimientos al alcalde “para recordarle que es obligación del ayuntamiento atender a las peticiones”, pero tampoco ha respondido. Por esto, Guadalupe, que ha creado un grupo de Whatsapp para informar a todas las familias de represaliados de los pasos que se van dando, indica que harán una recogida de firmas para que a los restos encontrados se les de un enterramiento digno y dejen de estar encerrados en un cuartillo.

Por su parte, el alcalde del municipio ha adelantado en Cadena Ser que remitió “un informe a Memoria Democrática de la Junta y hasta día de hoy no se me ha emitido respuesta”. Por ello, asegura estar esperando “un tiempo prudencial” y si no se contesta “volveré a reiterar y hacerlo”.

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