La Junta teme que la ampliación de El Cabril se decida por “decretazo”

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El vicepresidente Diego Valderas asegura que el cementerio nuclear de Hornachuelos "tiene fecha de caducidad" y que el PP votó en el Parlamento para que se cerrara cuando se colmatara

"El PP quiere dar un decretazo" y decidir de forma unilateral la ampliación del cementerio nuclear de El Cabril. El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, está convencido de que la intención del Ministerio de Industria en relación a las instalaciones radioactivas de la Sierra Albarrana, en el término municipal de Hornachuelos, pasan por aplicar una especie de "ley marcial" y que finalmente el proyecto de ampliación de El Cabril termine "por abrirse paso".

Valderas, que ha visitado hoy la provincia de Córdoba, sostiene que la apuesta del Gobierno andaluz es que El Cabril "tiene fecha de caducidad" y emplazó al "proyecto de líder" del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, a ser coherente con lo que su formación votó en el Parlamento andaluz. En concreto, Valderas asegura que los populares votaron a favor de una propuesta para cerrar el almacén radioactivo de Hornachuelos en cuanto se colmatara. Actualmente, el cementerio nuclear está al 70% y la apuesta del Gobierno andaluz pasa por no ampliarlo más, sino cerrarlo cuando se llene.

"Ya se le han exigido a Andalucía todos los sacrificios que no ha dado ningún otro territorio" en materia de solidaridad nuclear, ha insistido Valderas, quien asegura Hornachuelos acoge el único cementerio nuclear de toda España.

La actual previsión de generación de residuos radiactivos en España ronda los 180.000 metros cúbicos, de los que 90.000 son de baja y media intensidad y los otros 90.000 de muy baja intensidad. "La capacidad actual de El Cabril (Hornachuelos) es de 50.000 metros cúbicos para residuos de media y baja intensidad y los otros 130.000 para muy baja intensidad, con lo cual, tenemos un desfase", reconoció hace unas semanas Álvaro Rodríguez Beceiro, director de la División Técnica de Enresa (Empresa Nacional de Residuos). Una de las estrategias para solucionar esta diferencia de capacidad entre los residuos de media, baja y muy baja intensidad es la que ha perfilado este lunes el presidente de Enresa, Gil Ortega, quien espera construir otras 28 celdas, es decir otras tantas como las actuales, que están ocupadas al 70% de su capacidad.

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