Un ginkgo más en recuerdo de Fukushima y contra las nucleares

La Plataforma Antinuclear planta un árbol en recuerdo del accidente de Fukushima | ÁLEX GALLEGOS

El Parque de Miraflores tiene desde este domingo un árbol más. Se trata de un ginkgo, el árbol considerado sagrado en Japón, el único superviviente natural de la bomba atómica de Hiroshima (Japón) en 1945. La simbología de este árbol y el recuerdo a Japón se han unido este 11 de marzo en el séptimo aniversario del accidente nuclear de la central de Fukushima ocurrido en 2011, el más grave de la historia tras el ocurrido en Chernóbil (Ucrania) en 1986.

La Asamblea Antinuclear de Córdoba ha sido la encargada de organizar la plantación de este árbol en el Parque de Miraflores, donde ya se realizó este mismo gesto en otros años, sumando ejemplares en lo que han denominado El Bosque de Fukushima, que contaba ya con seis árboles, uno por cada año transcurrido desde el accidente.

Los participantes en este acto pretenden que no se olvide la tragedia de Fukushima y las consecuencias de aquel accidente nuclear que, aseguran “siguen produciendo efectos devastadores. Decenas de miles de habitantes de las poblaciones japonesas colindantes se mantienen aún evacuados y las zonas que están volviendo a abrirse a la población conservan niveles altísimos de radiación”. La descontaminación de los terrenos y edificaciones afectadas, dicen, durará aún décadas.

“Las personas y organizaciones que integramos la Asamblea Antinuclear de Córdoba queremos recordar en este aniversario el enorme y permanente riesgo que representa la energía nuclear, tanto en sus usos civiles como militares”, señalan los organizadores del acto.

Además, el encuentro de este domingo ha servido también para debatir sobre la situación de la energía nuclear en España y tratar especialmente la situación del almacén de residuos de baja y media intensidad de El Cabril. “Denunciamos los proyectos de la empresa pública de residuos radiactivos Enresa de ampliar la capacidad de almacenamiento del cementerio nuclear de El Cabril, en contra de los propios compromisos del Consejo de Seguridad Nuclear y de los acuerdos adoptados por unanimidad de todos los grupos políticos en el Parlamento de Andalucía”, argumentan.

“Exigimos el desmantelamiento progresivo de todas las centrales nucleares, un plan de cierre del cementerio nuclear de El Cabril y una política energética basada en fuentes limpias y renovables que nos proporcione seguridad y soberanía en esta materia”.

La Asamblea Antinuclear de Córdoba la constituyen organizaciones y colectivos como Anida, Ecologistas en Acción, Equo, Ganemos Córdoba, Izquierda Unida, Podemos, Asociación Ecologista de Hornachuelos (Hornasol), Ingeniería sin Fronteras Andalucía y Partido Comunista de Andalucía (PCA).

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