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Culmina la retirada del Alvia en Adamuz para que Adif pueda iniciar los trabajos de reparación de la vía

Los últimos restos del Alvia accidentado en Adamuz son depositados en los remolques de carga de camiones de gran tonelaje para sacarlos de la zona del siniestro.

Carmen Reina

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Renfe ha culminado ya los trabajos de retirada de los restos del tren Alvia accidentado en Adamuz la pasada semana, al chocar con un tren Iryo que había descarrilado previamente y provocando 45 fallecidos y 125 heridos. Fuentes de la empresa estatal confirman a este periódico que los restos del Alvia ya se han retirado de la vía para que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) pueda comenzar a trabajar ya allí.

De un lado, los restos del tren Alvia permanecen en una zona cercana a donde ocurrió el accidente y están custodiados, por indicación de la autoridad judicial que lleva la investigación del accidente. De otro lado, Adif debe encargarse a partir de ahora de la reparación de la vía para poder recuperar la circulación ferroviaria en esta zona del corredor Sur.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, sostuvo la pasada semana que la previsión de reapertura de la vía no estaba clara. El objetivo primordial era habilitar al menos un tramo de vía y que la normalidad no llegaría antes del 2 de febrero.

Con anterioridad, según informaba Europa Pres, también han sido retirados los vagones del tren Iryo de las vías, pues cinco de ellos fueron remolcados por Adif hacia Madrid y otros tres permanecían apartados de la línea férrea. Los operativos ya procedían este domingo también a la limpieza del entorno de las vías, donde se depositan en los remolques de carga de camiones de gran tonelaje los restos seccionados de los vagones del Alvia, que fue el tren que más daños sufrió en el accidente.

Los trabajos que se desarrollan ahora tratan de lograr abrir de nuevo la circulación de trenes de alta velocidad en este tramo de la línea que conecta Andalucía con Madrid, aunque antes de empezar a recuperar la infraestructura y tras la preceptiva retirada, será preciso hacer una valoración de los daños y empezar a reconstruir todos los elementos dañados.

Este es el operativo que está desarrollándose, después de que finalizasen las labores de emergencia tras localizarse, en la tarde del pasado jueves, a las dos últimas víctimas mortales, que han elevado a 45 el número de personas fallecidas en este siniestro, lo que implicó que se desmontara el Puesto de Mando Avanzado que se instaló en la zona.

Los vagones del Iryo, precintados cerca de la zona del accidente

Los tres vagones del tren Iryo que descarrilaron en el siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, en el que se vio implicado también un tren Alvia y en el que perdieron la vida 45 personas y más de un centenar resultaron heridas, continúan en la zona del accidente, inmovilizados y precintados por la Guardia Civil, a disposición de la investigación abierta sobre el siniestro por el Tribunal de Instacia plaza número 2 de Montoro (Córdoba).

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes cercanas a la investigación, que, por lo que respecta a la Guardia Civil, ya conllevó que le entregase la pasada semana al juzgado montoreño un informe preliminar. En el mismo se recoge un inventario de todas las evidencias recopiladas por los agentes correspondientes a unas 2.500 fotografías en la 'zona cero', así como las dos cajas negras de los trenes y también la toma de declaración del maquinista del Iryo --el del Alvia falleció--, de tripulantes y de pasajeros.

La Guardia Civil, que también ha pedido las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif en Adamuz y de las internas de los vagones de los trenes, también ha dado cuenta a la autoridad judicial, de otros elementos, como el trozo de vía desprendido de los raíles por donde circulaba hacia Madrid el Iryo el domingo 18 de enero a las 19:45, cuando descarriló y terminó impactando con el Alvia, que circulaba en dirección contraria, con destino a Huelva y que también descarriló.

Ese trozo de vía será analizado en un laboratorio “especializado en tratamiento de material metalúrgico” de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aunque dándole parte del mismo a la Guardia Civil, que en calidad de policía judicial es la encargada de indagar en las responsabilidades penales.

Las dos cajas negras de los trenes, por su parte, serán volcadas en presencia, tanto de la Guardia Civil, como de la CIAF, ya que son un elemento clave, tanto para la investigación judicial, como para el informe de los expertos de la comisión que tiene como encargo emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar que se vuelva a repetir en el futuro.

Por lo que respecta a la investigación que lleva a cabo la propia CIAF, la misma ha señalado que el carril sobre el que circulaba el Iryo en Adamuz ya estaba fracturado antes del paso del tren, señalando que “se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento” del mismo.

La comisión ha concluido esto al sostener que las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y la deformación observada en la vía “son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado”, si bien, la CIAF remarca que las hipótesis planteadas en esta actualización “deben ser consideradas provisionales y pendientes de verificación, a través de pruebas adicionales que se prevé realizar en las próximas fases”.

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