CTA denuncia que “ha vuelto la esclavitud” en el campo cordobés

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El sindicato, que ha interpuesto múltiples denuncias y 140 quejas a la Inspección de Trabajo, señala que los principales problemas se están generando en la campaña del ajo, en la que se incumple el convenio colectivo y se vulneran los derechos de los trabajadores.

El secretario general de la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía (CTA), Francisco Moro, y el responsable de este sindicato en la comarca de Palma del Río, José Parras, han denunciado esta mañana, a las puertas del Ayuntamiento, la "situación de esclavitud" que se está viviendo en el campo cordobés, donde "han vuelto los señoritos" y se están produciendo, a su juicio, constantes irregularidades que afectan de forma directa a los derechos de los trabajadores.

Pese a que se trata de un problema extendido, Parras y Moro, señalaron que, en estos momentos, la mayor parte de las quejas proceden de la recogida del ajo y de la cebolla. Los hechos, que ya han sido puestos en conocimiento de la Fiscalía, que ha abierto diligencias, se refieren a jornadas laborales "de sol a sol" por las que se pagan 10 euros al día para los inmigrantes y 16 para los nacionales. Junto a esto, los sindicalistas denunciaron que muchos de los trabajadores "sólo les inscriben en la Seguridad Social a partir de un número mínimo de recogida de cajas de ajo", motivo por el que, además de las denuncias ante Fiscalía y Guardia Civil, se han interpuesto cerca de 140 reclamaciones a la Inspección de Trabajo.

Parras indicó que se está incumpliendo el convenio colectivo del campo que ya de por sí era muy perjudicial para los trabajadores, ya que "UGT lo suscribió el pasado mes de febrero a espaldas de los trabajadores". En concreto, CTA señala que se están abonando salarios un 14% por debajo de las condiciones fijadas en este acuerdo entre propietarios de explotaciones y jornaleros. En este sentido, Moro añadió que "la caja de ajos se debía pagar a 1,61 euros y que se están haciendo a 1,21 euros".

Junto a esto, los dos responsables de la CTA señalaron el caso de una empresa de Cabra que tenía contratados a un centenar de trabajadores para tareas agrícolas en Córdoba cuando, en realidad, estaban dados de alta en Castellón, lo que, en opinión de los sindicalistas, representa un caso claro de contratos simulados que, además se resuelve de la peor manera posible: con sanciones y pérdida del desempleo para los afectados. Aparte de esto, la CTA aprovechó su comparecencia ante los medios para denunciar la actitud "obstruccionista" de la Administración que no permite el reparto de propaganda con la que CTA informa a los jornaleros de las condiciones del convenio colectivo.

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18 de junio de 2014 - 06:18 h
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