Una comida puntiaguda con cuatro veces más hierro que las lentejas

Imagen de archivo de un congreso sobre el aloe | FOTO: MADERO CUBERO
Un congreso sobre el cultivo de aloe vera apunta a las pitas de toda la vida como una vía para diversificar el campo

Se puede servir en zumo, en yogurt, en una macedonia de frutas o en una ensalada. Se puede ingerir de forma líquida o más sólida. Y encima tiene unas propiedades alimenticias espectaculares: cuatro veces más hierro que un plato de lentejas. Es el aloe vera, las pitas de toda la vida, esos cactus que crecían rodeando los caminos de entrada al campo cordobés y que poco a poco fueron siendo retirados por los agricultores porque estorbaban.

Hoy, el aloe vera puede convertirse en ese revulsivo que necesita el campo cordobés (y la campiña andaluza). Esta mañana, la Diputación ha acogido el primer congreso europeo sobre este cultivo y la propia presidenta de la institución provincial, María Luisa Ceballos, ha apuntado a la “gran oportunidad” que ofrece el aloe vera para “diversificar” la agricultura cordobesa, que depende en un 90% del olivar, el cereal o la vid.

El presidente de la Organización Nacional de Aloe Vera es Andrés López Raya y presentó el congreso como un foro importantísimo donde este cultivo dejará de estar señalado para cosméticos y en el que “se hablará mucho de alimentación”, sobre todo. De hecho, el congreso tendrá un bloque temático dedicado exclusivamente a la gastronomía que, valga la redundancia, será el plato fuerte de las jornadas. Así, mañana a partir de las 12.30 pasarán por el Palacio de la Merced expertos de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, el catedrático de Botánica de la Universidad de Córdoba, Eugenio Domínguez o los responsables de investigación de Bodegas Campos.

Pero el aloe vera también puede ser otro revulsivo en el campo cordobés en el sector que más lo necesita: el empleo. López Raya aseguró que una hectárea de aloe vera necesita, al año, unos 200 jornales como mínimo. Se trata de un cultivo que todavía es muy manual tanto en la siembra, en la retirada constante de malas hierbas, la extracción de hijuelos y, sobre todo, durante el corte de la hoja. Sin embargo, de momento es un cultivo minoritario. En España apenas si hay 100 pequeños productores que tienen sembradas 200 hectáreas. “Pero el año que viene seguro que tenemos otras 200 más”, apuntó López Raya.

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