“La Cata ha dejado de ser un botellón”

Martín y Ruiz en la presentación de los datos | MARÍA TERESA SÁNCHEZ
El presidente de la Denominación de Origen Montilla Moriles planea que la nueva cata de los vino jóvenes que se proyecta para octubre se celebre en el Patio barroco de la Diputación

“La Cata ya no es el botellón que era hace unos años”. Así se ha expresado este viernes Javier Martín, presidente de la Denominación de Origen Montilla Moriles, en su balance de la principal fiesta de los caldos cordobeses, celebrada la semana pasada. Tanto Martín como Antonio Ruiz,

presidente de la Diputación -que acoge el evento- han calificado la última edición como un éxito y han negado, por otro lado, que hubiese masificación.

Sí se ha reconocido, no obstante que la cata superó las expectativas y ha provocado que se desempolve una vieja idea del anterior presidente de la Denominación, Manuel Pimentel: una cata centrada en los vinos jóvenes de tinaja. “Córdoba tiene la suerte de que en Montilla Moriles se realice la primera vendimia de Europa y que también se distribuyan en octubre, los primeros vinos jóvenes”, señala Martín. Por eso, el presidente de la Denominación planea que en otoño, las bodegas y municipios de economía vitivinícola puedan celebrar “un aleluya del vino nuevo en el Patio Barroco de la Diputación”.

La Cata recibió 84.000 asistentes s durante los días de su celebración y generó, según los cálculos ofrecidos por la organización, un impacto en la economía cordobesa de 2,1 millones de euros. Para Ruiz, es de destacar que la mitad de los asistentes fuesen jóvenes de entre 18 y 30 años y en este sentido, ha destacado dos novedades que pueden haber tenido que ver en esta afluencia: la nueva tarjeta electrónica que ha sustituido a los viejos cartoncillos a la hora de abonar las consumiciones, y una nueva copa que ha dejado atrás al clásico catavinos.

De los 84.000 visitantes que ha recibido la Cata el 62% ha sido de la ciudad de Córdoba y un 23% de la provincia. De los procedentes de fuera de la provincia de Córdoba (15 % del total), un 45% llegó de Madrid, un 35% de otros puntos de Andalucía, un 5% de Valencia y Cataluña y un 15% fueron extranjeros.

En cuanto a las preferencias de los vinos, Javier Martín ha reiterado que casi la mitad de los visitantes han apostado por los finos (47%), pero se incrementan las ventas de los vinos jóvenes -que llegan al 35%-, seguidos de los olorosos y los amontillados con un 10% y el Pedro Ximénez con un 8%. Martín ha explicado que “los ingresos obtenidos en el recinto de la Cata han ascendido a 558.512 euros, lo que da un gasto medio por visitante de 6,65 euros. Por último, del estudio presentado se desprende que han asistido a la Cata 6.720 turistas, de los que 1.467 vinieron por la celebración del evento y el resto asistieron pero siendo el motivo de su viaje otro.

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