Fumata blanca

Las corrientes migratorias trajeron, desde 1940, a Londres, ciudadanos de los lugares más dispares, huyendo de las dictaduras, la guerra o el hambre. Caribeños, indús, pakistanís o africanos. Los jamaicanos aterrizan en la ciudad con sus costumbres. El papel importante de la filosofia rasta, los cigarrillos de la risa y la música reggae. Los blancos querían lo que tenían los negros. Comienza el mestizaje (con perdón de la expresión). Los ingleses se lo beben todo a tragos largos. Mezclan tres partes de rock por una de reggae o ska.  Algunos alumnos ejemplares: The Specials ,Madness o The clash.

La tendencia salpica a Europa. Gainsbourg, seguidor de todos los estilos que van surgiendo en el siglo, se apunta al carro del dub. Publica "Aux armes et caetera", grabado en Jamaica. Incluye un tema con el mismo nombre, en el que reproduce íntegramente la letra de la Marsellesa, himno nacional. Le llueven palos por el sacrilegio. Llega a recibir amenazas de muerte de veteranos derechistas de la guerra de Argelia.

http://www.youtube.com/watch?v=qf748gwJfAU

El fumeta blanco era un chulo: se compra el manuscrito con el texto original, escrito por Rouget de Lisle. Queda arruinado con la adquisición.  Lo hace en una subasta pública, y firma el cheque con boli Bic. Ahora la letra le pertenece.

Hechos como este no volverán a ocurrir, por dos motivos: por un lado, Serge Gainsbourg yace desde 1991 en el cementerio parisino de Montparnasse. Por otro, Nicolás Sarcozy promulga en 2003 la Ley de Programación para la Seguridad Interior,  que castiga con pena de prisión el ultraje del himno nacional.

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17 de marzo de 2013 - 07:00 h