Septiembre, el mes de la hucha

.

Terminado el mes de agosto, las vacaciones ya quedan un poco lejanas. Comenzamos el mes de septiembre con nuevos propósitos y metas a conseguir. Venimos de un mes de descanso, en el que hemos dedicado el tiempo a lo que nos gusta hacer, pero ahora volvemos a la cruda realidad.

Seguro que nos gustaría dedicar más tiempo a lo que nos gusta, pero para conseguir este deseo necesitaremos contar con recursos, es decir, con dinero y tiempo.

Septiembre es el mes en el que nos planteamos nuevas metas, llegamos con las pilas cargadas, con ilusión y energía para conseguir lo que nos proponemos. Comienzan las nuevas ediciones de coleccionables de todo tipo: de montaje de vehículos, libros diversos, estampitas de fútbol, idiomas, etc.

Es un mes con más gastos de los habituales, pues comienza el cole con el desembolso extra que conlleva para la economía familiar.

Parece complicado pensar en ahorrar en este mes, pero sin embargo puede ser el mes en el que seriamente nos planteemos comenzar a ahorrar.  

¿Misión imposible?

Vamos a intentar conseguir este reto. Pensemos que lo mismo que destinamos a la semana un par de euros a comprar el nuevo coleccionable de turno, podemos destinar un par de euros a nuestra hucha particular para conseguir nuestro objetivo. Es cuestión de plantearnos un objetivo, una motivación, para empezar a ahorrar.

¿Deseamos para el próximo verano viajar a esa isla exótica que hemos visto por televisión en un programa de viajeros por el mundo? ¿Hemos visto el nuevo modelo de coche de nuestros sueños? ¿Estamos ya pensando en el gasto que supondrán los estudios universitarios de nuestros hijos? ¿Necesitamos buscar nueva vivienda? ¿Nos estamos ya planteando ahorrar para nuestra jubilación?

Miles pueden ser los motivos. Quizás el más deseado sea conseguir una independencia financiera independencia financieraque nos permita vivir con los ingresos pasivos de nuestros activos.

No importa la cantidad de dinero que empecemos a destinar a nuestra hucha, lo que sí importa es que comencemos lo antes posible con la cantidad de ahorro que podamos.

Si sólo podemos ahorrar 30 euros al mes, ahorremos 30 euros al mes, y si nos obligamos a más, mejor para nuestra independencia financiera.

Pensemos también en los imprevistos que nos pueden surgir, desde la reparación de una avería imprevista del coche hasta tener que cambiar nuestro frigorífico.

La hucha debe estar preparada, si no tendremos que acudir a solicitar el préstamo con sus intereses, comisiones y cuota a pagar cada mes.

¿Si podemos pagar la cuota de un préstamo cada mes, no vamos a ser capaces de ahorrar algo cada mes…?

Una vez que tengamos claro el deseo de ahorrar, paso posterior será buscar cuál será el mejor instrumento financiero de ahorro que más nos conviene en función de nuestro perfil de riesgo, objetivo y circunstancias personales.

No pensemos que ahorrar para el mañana consiste en abrir un plan de pensiones, no.

Meditemos, conozcamos las alternativas sobre los diferentes productos financieros de ahorro que existen, solos o con ayuda de un profesional independiente.

Ya estamos en septiembre, comencemos con nuestra hucha

Etiquetas
Publicado el
6 de septiembre de 2017 - 14:55 h
stats